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En la guerra contra la OPA del BBVA, el presidente de Banco Sabadell, Josep Oliu, advirtió del impacto que tendría esta operación en los ... territorios donde tiene mayor implantación la entidad catalana, entre ellos la Región de Murcia. Cuando fue preguntado por los argumentos que tiene el Gobierno central para impedir la fusión, Oliu consideró que remaban a su favor unas declaraciones de Pedro Sánchez, quien dijo que España tiene un gran número de pymes y que hay que tener en cuenta «la cohesión social y territorial» a la hora de analizar la OPA. El banquero lo asoció con el apoyo de Banco Sabadell a las pymes murciana, valenciana, catalana y balear.
En la recta final de este proceso, la exhibición de fuerzas de ambas entidades va en aumento. En el encuentro anual con los medios de comunicación en la antesala de la Junta de Accionistas, Josep Oliu incrementó la presión sobre el Gobierno de la nación, indicando que tiene en sus manos «velar por el equilibrio del sistema financiero del país» y por la competencia. Advirtió incluso de que la operación «pone en peligro el bienestar de España». Hasta ahora, La Moncloa se ha mostrado contraria a la operación, aunque en estos momentos Sánchez parece haber pasado la pelota a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El Sabadell quiere un pronunciamiento «claro» del Ejecutivo en la 'Fase 3', lo cual será clave. Y ese veredicto llegará como en los exámenes: «Si no es para junio, será para septiembre», bromeó Oliu.
Por su parte, el presidente de BBVA, Carlos Torres, ha solicitado al Gobierno que se aparte de la OPA al Sabadell y reitera que la decisión deben tomarla los accionistas. La entidad vasca y gran parte del sector cuentan con que la CNMC aprobará la operación, cuya viabilidad y formato dependerá de las condiciones y medidas correctoras que pueden retrasar la resolución a mayo.
¿Qué se juega la Región de Murcia en esta operación que fusionaría el tercero y el cuarto banco más grandes por capitalización? Con más del doble de activos, el BBVA espera absorber al Sabadell, que ansía seguir en solitario y preservar su independencia. Este, a su vez, no descarta adquirir otra entidad más pequeña para ganar peso si la OPA fracasa.
En el caso de que la fusión de BBVA y Sabadell se lleve a cabo, el grupo resultante tendría como punto de partida una red de 121 oficinas en la Región de Murcia: 69 de Banco Sabadell y 52 de BBVA. La operación conllevaría un ajuste de oficinas y plantilla, como ha sucedido en otras fusiones del sector bancario en las zonas donde existen solapamientos.
Catorce años después de que Banco Sabadell se hiciera con el control de Caja Mediterráneo, su estructura se ha reducido considerablemente en la Región de Murcia debido a la profunda reestructuración del sector bancario. El Sabadell cuenta actualmente con 69 oficinas y 303 empleados, lejos de las 200 sucursales que existían en el año 2011 cuando se produjo la absorción, la mayoría de la CAM.
La antigua caja tuvo una importante cuota de negocio, que llegó a alcanzar las mil oficinas y los 6.432 empleados en España. La mala gestión, el agujero financiero y el alarmante deterioro de la CAM obligó al Banco de España a rescatarla, para lo cual hubo que habilitar un paquete de ayudas de 38.000 millones de euros a cargo del FROB y del Fondo de Garantía de Depósitos.
Banco Sabadell pujó y ganó la subasta en noviembre de 2011. Se quedó con la CAM por 1 euro. Aquello le permitió ganar volumen, aunque fue una operación arriesgada porque, pese a paquete de ayudas, a la entidad catalana le costó mucho digerir la integración de la CAM con un proceso de saneamiento para desprenderse sobre todo de los activos tóxicos, tarea que finalizó en 2021 y que impactó entonces en el balance del banco.
BBVA también cuenta con una importante implantación en la Región. Sostiene que, una vez aprobada, la fusión del Sabadell creará una entidad más sólida y eficiente, con una mayor capacidad para competir en el entorno europeo y global, informa en su página web. El banco resultante, con más de 100 millones de clientes en todo el mundo y casi 7.000 oficinas bancarias, generará valor para todos los grupos de interés, y podrá afrontar los costes fijos asociados a las crecientes inversiones en tecnología.
Si se produce la fusión, sería otra vuelta de tuerca en el mapa bancario de la Región de Murcia, acostumbrada a los movimientos bancarios. Es tierra abonada a los procesos de reestructuración y a las integraciones que se produjeron de forma vertiginosa a raíz de la crisis inmobiliaria y financiera del año 2008 que acabó con las cajas de ahorro, ahogadas por los activos tóxicos del ladrillo. En pocos años, la Región perdió sus entidades de referencia, su 'banca local'.
BBVA y Banco Sabadell tienen en común –al igual que los otros dos grandes, CaixaBank y Santander– una importante penetración en las pymes y en el tejido productivo de la Región, que goza de un gran dinamismo. El Sabadell incrementó la producción de crédito a empresas en un 166% interanual en el segundo trimestre del año pasado, en comparación con el mismo periodo anterior, hasta llegar a los 240 millones de euros. En el conjunto de la Dirección Territorial Este, que engloba la Región, la Comunidad Valenciana y Baleares, la cifra escaló hasta los 912 millones. La captación de nuevas empresas, negocios y autónomos en la Región ascendió a 3.380 hasta junio, un aumento del 9%.
BBVA, por su parte, apoyó a empresas y autónomos con más de 1.000 millones de euros de nueva financiación en el primer semestre del año pasado. En 2023 captó 2.500 empresas, pymes y autónomos en la Región, un 12% más que en el ejercicio anterior.
Cuando se conoció hace un año la OPA lanzada por BBVA, Josep Oliu mantuvo una ronda de contactos para recabar apoyos políticos y empresariales en las comunidades del Arco Mediterráneo. En junio se reunió con López Miras y con Carlos Mazón, así como con alcaldes y dirigentes empresariales. El presidente murciano había declarado un mes antes que lo único que le preocupaba del intento de compra del Sabadell por parte del BBVA era que «los ciudadanos de la Región sigan teniendo un buen servicio; lo demás son cosas financieras que tendrán que decidir ellos». Se definió como «un liberal pragmático». «Es el mercado el que tiene que regularse».
Mazón, por su parte, trasladó a Oliu que el Gobierno valenciano está «a favor de defender más de 3.000 puestos de trabajo» y apostó porque que siga habiendo competencia. Aunque la mayor baza política con la que juega el Sabadell es la del Gobierno de Salvador Illa, y de la presión que este ejerza sobre Pedro Sánchez en el marco del plan socialista para normalizar Cataluña. De ahí el movimiento táctico de la entidad de devolver su sede social a suelo catalán.
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