

Secciones
Servicios
Destacamos
LA VERDAD
Lunes, 31 de marzo 2025, 13:01
El presidente del Sindicato Central de Regantes (Scrats), Lucas Jiménez, aseguró este lunes, en la conmemoración del 46 aniversario del Trasvase Tajo-Segura sentir sensaciones «muy dispares» que mezclan «orgullo y satisfacción» por la historia del trasvase y, al mismo tiempo, un regusto «agridulce» debido a su preocupación por el futuro de esta infraestructura y las nuevas medidas que amenazan el suministro al Levante.
En concreto, Jiménez manifestó su «orgullo» por los 46 años de historia del trasvase, que «significó la conjunción de voluntades ordenadas al interés de la Nación». Así, remarcó el impacto histórico de esta infraestructura y puso en valor que «supuso un cambio estruendoso en las regiones levantinas, con un crecimiento poblacional cercano al 70% en los años ochenta, derivado directamente de la llegada de estas aguas».
Frente a ello, criticó duramente la decisión tomada por el Estado en 2023 de «reducir los caudales», calificándola como «una decisión política tomada al albur de cuestiones regionalistas» que «recortó el futuro del trabajo del Tajo-Segura».
Señaló con preocupación que, cuando los embalses del país están al 70% y el Tajo tiene almacenados 9.000 millones de metros cúbicos, el Gobierno central anunció que aparecerán de forma «inminente» nuevas reglas de explotación que «no mejorarán la situación» y que «van a suponer el primer escalón de recorte del trasvase».
El presidente del Scrats alertó sobre los futuros «recortes», criticó la planificación estatal y argumentó que «el 99% de España se está ahogando literalmente» mientras «no se construyen infraestructuras para gestionar episodios de lluvia intensa que, según dicen, el cambio climático nos va a traer con más frecuencia».
«Hay 35.000 millones de metros cúbicos embalsados en todo el país, ciudades inundadas y patrimonio histórico del país derruido, y están preocupados por si se envían 60 ridículos millones de metros cúbicos al Levante», según Jiménez, quien afirmó desconocer «a qué sitio nos quiere llevar el Estado».
Frente a los 35.000 millones de metros cúbicos embalsados en todo el país, señaló que en la cuenca del Segura hay solo 250 millones de metros cúbicos, por lo que destacó que se trata de una cuenca que «necesita y necesitará en el futuro el auxilio del Estado». Para lograrlo, indicó que requerirá «seguro» el auxilio del Tajo-Segura y quizá de más trasvases.
Jiménez pronosticó un escenario «complicado» para 2027, cuando «llegará la batería de medidas, restricciones y recortes» que pueden afectar «gravemente» al regadío de la zona.
A pesar de las críticas, quiso mantener un tono de celebración por los 46 años del trasvase, recordando que siguen «dispuestos a pagar a precio de oro» por lo que considera «la mejor agua con la que puede contar el Levante».
El presidente del Gobierno de la Región de Murcia, Fernando López Miras, advirtió este lunes de que en la defensa del trasvase Tajo-Segura «nadie va a conseguir doblegarnos, sea quien sea y esté donde esté». Así, avisó de que «plantaremos cara a quienes atacan» esta infraestructura. López Miras realizó estas declaraciones durante la recepción en San Esteban al presidente del Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura, Lucas Jiménez, y su junta rectora, con motivo del 46 aniversario del trasvase.
Y es que este lunes, 31 de marzo, se cumplen 46 años de la llegada de las primeras aguas desde la cabecera del Tajo, en el embalse de Entrepeñas y Buendía, al embalse del Talave, en la cuenca del Segura. «Ante decisiones unilaterales como el recorte del Tajo-Segura en Consejo de Ministros, o ante el nuevo recorte que llegaría con el cambio de las reglas de explotación del trasvase, nos vamos a oponer. Porque no es justo, porque va en contra del proyecto común de España y porque son decisiones que no están sustentadas por ningún criterio técnico ni científico», explicó el presidente.
Así, el máximo responsable autonómico reafirmó el compromiso de su Gobierno con esta obra hidráulica «fundamental» que trajo «el agua de la vida» a la Región de Murcia y al Levante: «Vamos a defender siempre el trasvase, porque nos asiste la razón», declaró, al tiempo que insistió en que «su continuidad no puede estar a merced de la voluntad del político de turno. No se puede jugar con el futuro de 2,5 millones de ciudadanos», en referencia a la población que se beneficia del trasvase en el sureste.
López Miras también puso en valor el papel de los regantes a lo largo de estas más de cuatro décadas de existencia del Tajo-Segura: «Cada uno de esos 46 años que este lunes celebramos ha sido una página que no hubiéramos podido escribir sin el trabajo, la constancia y el empuje de los regantes». En este sentido, añadió que «de la mano del trasvase ha venido riqueza, prosperidad, crecimiento económico y empleo. Además, ha sido y es un cortafuegos para frenar la desertización que nos amenaza».
Asimismo, el jefe del Ejecutivo regional subrayó la «necesidad urgente» de alcanzar «nuevos acuerdos» en materia hídrica, «dejando atrás los enfrentamientos y recuperando el espíritu de consenso, colaboración y entendimiento». De esta forma, resaltó que «los españoles de hoy, y sobre todo los de mañana, merecen que seamos capaces de proponer y ratificar entre todos un Pacto Nacional del Agua y un nuevo Plan Hidrológico Nacional, sin más objetivo que un uso racional del agua».
En este sentido, López Miras insistió en la necesidad de garantizar el agua como un derecho compartido entre territorios: «El agua no entiende de fronteras, de límites, de Estatutos o de instituciones». Por ello, reclamó «conservar y mejorar las infraestructuras existentes y también construir otras nuevas». En una nueva referencia al Tajo-Segura, afirmó que «España no puede permitirse que se sigan cuestionando infraestructuras esenciales para la vida de millones de personas».
«En los últimos meses son muchos los que desgraciadamente han descubierto algo que venimos defendiendo desde siempre en la Región de Murcia: la urgente necesidad de invertir en nuevas infraestructuras para que el agua llegue donde se la necesita y para evitar catástrofes», agregó.
Durante su intervención, López Miras también destacó el valor simbólico del trasvase para la Región: «El Tajo-Segura llegó tres años antes que el Estatuto de Autonomía» y «es el trabajo de los regantes el que ha construido la historia de nuestra Región».
El trasvase Tajo-Segura mantiene 147.000 hectáreas de regadíos en el Levante, riega 55 millones de árboles frutales y cítricos, da empleo a más de 105.000 personas, y abastece a 2,5 millones de habitantes. La nueva planificación hidrológica del Tajo aprobada por el Gobierno de España contempla el incremento de los caudales ecológicos en el tramo de Aranjuez, lo que conlleva a la reducción de un 50% de los aportes del Tajo al Segura.
Esto supondría dejar de trasvasar 100 hectómetros cúbicos anuales al Levante. Este recorte generaría la pérdida de 25.000 empleos, 20.000 hectáreas de cultivos, 122 millones de euros al año a nivel de producción y 800 millones de euros del PIB anual de la Región de Murcia.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.