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Nueve años después de haber sacado a la luz los riesgos graves que el abandono del vertedero de residuos mineros Los Blancos suponía para el ... medio ambiente y para los vecinos de Llano del Beal y otras poblaciones, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha alertado a un juzgado de Cartagena del «daño» que la dispersión de esos desechos peligrosos ha tenido en suelos agrícolas del entorno y del peligro para la cuenca del Mar Menor y la salud.
En un informe remitido al Juzgado de Instrucción 4 de Cartagena, que investiga por un presunto delito contra los recursos naturales y el medio ambiente a Portmán Golf, empresa propietaria del depósito, el Seprona advierte de una altísima contaminación por metales pesados arrastrados por la lluvia y el viento. Y reclama adoptar medidas urgentes y contundentes para frenar la situación provocada, presuntamente, por el nulo y posterior sellado deficiente del depósito. A este fueron trasladados en 2005, desde el núcleo urbano del Llano, los residuos de la vieja Balsa Jenny.
Entre las acciones recomendadas por el equipo del Seprona de Cartagena destacan, según conoció ayer LA VERDAD, interrumpir el cultivo de girasol «ecológico», hortalizas y otros productos potencialmente afectados por estos restos químicos y su comercializacón; declarar contaminadas por plomo tres parcelas; iniciar el proceso de descontaminación; y cubrir con una capa vegetal «apta» el vertedero, impermeabilizarlo y construir una red de pluviales eficaz, para que los lixiviados no acaben en la rambla de Ponce y en el Mar Menor.
El documento de la Benemérita, entregado por el juzgado a las partes (incluida la Fiscalía) este jueves, indica que está «acreditado, sin ningún género de dudas que, tanto durante el periodo en que el vertedero de residuos peligrosos permaneció sin sellar (año 2005) como en la actualidad, se están produciendo de manera ininterrumpida lixiviados, arrastres de tierras contaminadas y residuos peligrosos» en parcelas de una empresa privada. Esos materiales «han dado origen a un daño concreto en la contaminación de los suelos».
Los análisis de laboratorio de las muestras de suelos tomadas en la zona en mayo por orden judicial, previa petición de la asociación Ecologistas en Acción (que ejerce la acusación particular), han permitido detectar en torno al vertedero «un nuevo foco de contaminación» por metales. Y han confirmado, añade el Seprona, las «afirmaciones manifestadas por el doctor en Minería y Desarrollo Sostenible y profesor de Geología don José Matías Peñas Castejón», exinvestigador de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y ahora de la Fundación Séneca en la Universidad de Limoges (Francia).
Los terrenos de tres parcelas catastrales inspeccionados no solo «deben ser declarados como contaminados por excederse en más de 100 veces los niveles genéricos de referencia para el plomo» en la Región de Murcia. También presentan «concentraciones muy alarmantes» de arsénico y «elevadas» de cadmio.
La Guardia Civil hace referencia a la normativa europea y nacional sobre suelos contaminados y productos alimentarios y a los riesgos cancerígenos, neurológicos y nefrotóxicos de estas sustancias, en especial para los niños. Y concluye que, en consecuencia, «se debe suspender inmediatamente las prácticas agrícolas en estas parcelas y cualquier comercialización de los productos en ellos cultivados» y destinados al consumo humano o animal. El Seprona ve «necesario» informar a la Dirección General de Sanidad Vegetal de la Comunidad Autónoma para evaluar los alimentos y, «si procede, retirarlos del mercado.
Respecto a las parcelas chequeadas, los agentes consideran probado científicamente que el arrastre de lixiviados y de residuos peligrosos, erosionados y empujados por la lluvia y por el viento, supone «un escenario muy grave para los ecosistemas y la salud humano». De hecho, aseguran, estos materiales ya «están causando un daño de díficil reparación». Para argumentarlo, dan importancia entre otros datos a que han hallado «concentraciones elevadísimas de plomo» en su fracción «biodisponible» para los vegetales.
Y acerca de los alimentos, idicaron que «la contaminación de los suelos» «ha provocado, casi con total seguridad, una transferencia de metales pesados a las hortalizas y vegetales que sobre ellos se han venido cultivando hasta la actualdiad».
En los periodos secos, precisan, «estos depósitos de partículas pueden provocar que los consumidores que ingieran» estos vegetales «van incrementadas las cantidades de metales pesados si no se realiza un lavado a conciencia antes de su consumo».
Suelos. Las concentraciones de plomo superan en más de 100 veces el nivele genérico de referencia en la Región.
Cultivos. Los lixiviados «han provocado, casi con total seguridad, una transferencia de metales pesados a las hortalizas».
Consumidores. «Muchos productos son envasados in situ, lo que puede incrementar la acumulación de metales ingeridos».
El resultado de los análisis de las muestras agrícolas, entregadas entre otras partes afectadas a la Dirección General de Sanidad Vegetal de la Comunidad Autónoma, han llevado al Seprona a recomendar al Juzgado de Instrucción 4 de Cartagena que inste la retirada del sello de cultivo ecológico a dos parcelas. En mayo, estaban dedicadas al «cultivo ecológico de girasol», a 112 metros del vertedero Los Blancos y a 144, en dirección norte. La recogida de tierras, para su comparación, también incluyó una finca emplazada a 50 metros al sur, que estaba en barbecho pero que había sido destinada a la producción de patatas; un lugar a 350 metros, por donde discurren los lixiviados, tras una carretera y antes de la rambla de Ponce, que desemboca en el Mar Menor; y un punto de «testigo», a 270 metros.
La Guardia Civil también plantea «evaluar el alcance de la contaminación en el resto de parcelas limítrofes» a Los Blancos y que los trabajadores agrícolas usen «equipos de protección individual» y sean evaluados. También alerta del peligro de «mecanización» de las tierras, porque «se ponen importantes cantidades de polvo» en el aire y llegan a Llano del Beal, Estrecho de San Ginés, Los Nietos y otras localidades.
En paralelo a las pesquisas sobre Portmán Golf, el Juzgado de Instrucción 7 de Murcia investiga a funcionarios de la Consejería de Medio Ambiente por presuntas irregularidades en el traslado de un millón de toneladas de residuos de la antigua Balsa Jenny y la falta de sellado de Los Blancos varios años.
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