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La Reina Letizia hace entrega de la bandera de combate a los 'boinas verdes' de la Armada, este martes en Cartagena. Antonio Gil / AGM

La Reina, con los guerreros del mar

Doña Letizia responde con saludos y fotografías durante veinte minutos el afectuoso recibimiento de los asistentes al acto militar del puerto

Gregorio Mármol

Cartagena

Martes, 7 de junio 2022

Casi la mitad de las sillas reservadas al público se quedaron desocupadas. Muchos cartageneros no se enteraron de que había quinientas localidades disponibles; otros no tuvieron oportunidad, pues era jornada laboral. Sin embargo, esa circunstancia no impidió que la Reina recibiera un baño de afecto este martes en el puerto de Cartagena, durante su asistencia como madrina al acto de entrega de la bandera de combate a los 'boinas verdes' de la Armada, la Fuerza de Guerra Naval Especial (FGNE). Tras la ceremonia, Doña Letizia estuvo más de veinte minutos saludando y haciéndose fotos con los cartageneros testigos en otro día histórico para la Armada. También estuvo cercana con los veteranos de Operaciones Especiales navales desplazados para la ocasión desde diferentes ciudades españolas.

Tras recibir numerosas muestras de afecto, la esposa de Felipe VI dedicó veinte minutos a saludar y fotografiarse con el público

Con sus muestras de afecto al público, la Reina puso el colofón a un acto de especial relevancia para cualquier unidad militar, como es la entrega solemne de la Rojigualda. Los cartageneros la recibieron con aplausos y vivas en la terminal de cruceros Juan Sebastián Elcano. También hubo palmas y cálidos saludos para la ministra de Defensa, Margarita Robles, encargada de entregarle la enseña a la Reina para que, a su vez, se la diera al comandante de la FGNE, el coronel de Infantería de Marina Domingo Manuel García Nieto.

En su discurso, Doña Letizia mostró su satisfacción por notar en este día que su tarea institucional «se alinea y se conecta con el sentir general de nuestra sociedad. Los españoles apreciamos, apoyamos, respetamos y admiramos a nuestras Fuerzas Armadas». Y añadió: «Estar en Cartagena, una ciudad vinculada y comprometida con la Armada desde hace tanto tiempo, es una alegría y un privilegio que agradezco». Igualmente, mostró su reconocimiento a estos 'boinas verdes' por sus «misiones complejas y delicadas» que contribuyen al «mantenimiento de la paz y de la seguridad».

«Somos conscientes de lo exigente que ha sido vuestra preparación y las condiciones extremas de trabajo», dice la Reina

En Irak y aguas del Índico

«Somos conscientes de lo exigente que ha sido vuestra preparación y las condiciones extremas en las que trabajáis. Por eso estamos siempre en deuda con vosotros», concluyó la Reina, dirigiéndose a los 187 mujeres y hombres de Infantería de Marina y la Armada que integran actualmente la Fuerza.

En la actualidad, marinos de la unidad permanecen desplegados en el océano Índico, proporcionando seguridad a la 'operación Atalanta' contra la piratería, y en Irak, donde adiestran a militares de ese país.

El coronel García Nieto agradeció el madrinazgo de la Reina, porque es un «orgullo» y un «estímulo' para sus soldados y marineros. Recordó, además, especialmente a quienes estos días están de misión y a los que perdieron la vida en el desempeño de su cometido profesional en las unidades antecedentes de la FGNE, creada el 10 de junio de 2000 sobre las bases de la de Operaciones Especiales de la Brigada de Infantería de Marina (UOE) y la Especial de Buceadores de Combate Comandante Gorordo de la Armada (UEBC).

Aliento a las familias

También intervino en una breve alocución la ministra Robles, que recordó que estos soldados constituyen «ejemplo de valores, serenidad, entrega y amor a España». Recordó la presencia de 'boinas verdes' de la Armada en el Índico y en Irak, y, al igual que la Reina, tuvo palabras de especial cariño para sus familias. Porque son el principal pilar de estos militares entrenados para misiones de alto riesgo en zonas bélicas especialmente conflictivas y que tienen la discreción entre sus más valiosas cualidades, junto con la serenidad y la audacia. Como curiosidad, todos sus componentes participantes en el acto lucieron mascarilla para ayudar a salvaguardar sus identidades.

Tras la ceremonia militar, la Reina se dirigió al Arsenal acompañada de autoridades, marinos e invitados. Allí, en el despacho del almirante, firmó en el libro de honor de la Fuerza de Guerra Naval Especial.

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