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Las empresas auxiliares del sector industrial tienen por delante uno de los años con más carga de trabajo del último lustro. Las paradas de mantenimiento ... que llevará a cabo la empresa productora de bases lubricantes Ilboc en Escombreras, y la multinacional Bunge Ibérica, también en el Valle, junto a la revisión que acometerá la plataforma petrolífera 'Transocean Barents' y los contratos que Navantia sacará a concurso para el montaje de los motores de las fragatas españolas y seguir con la construcción de los submarinos S-82, S-83 y S-84 supondrán una importante oportunidad de empleo. A ello hay que sumar obras de mantenimiento en Repsol y Sabic y otros trabajos, como el cambio de equipos, construcciones metálicas y montajes de pequeñas dimensiones en otras empresas. Por ello, las llamadas subcontratas ven a Cartagena como un importante foco de trabajo difícil de encontrar en otro lugar de España.
Estos proyectos son un buen aliciente que se unen a los que normalmente tienen este tipo de empresas a nivel nacional e internacional. Eso conlleva la creación de cientos de puestos de trabajo, aunque muchos de ellos tendrán que llegar de otras zonas de España, sobre todo de regiones del norte, e, incluso, de fuera del país. La falta de profesionales para hacer ciertos trabajos especializados les obliga a ello. Precisan soldadores, caldereros, mecánicos de motores navales y tuberos, principalmente.
Donde ya llevan una buena carga de trabajo es en los astilleros de Navantia. Gran parte de los trabajadores subcontratados son compartidos por las tres unidades de negocio (construcción naval, motores y reparaciones). En total, según fuentes del astillero, hay trabajando alrededor de medio centenar de empresas de estas características, con un total de un millar de obreros.
EN SU CONTEXTO
50 empresas auxiliares, aproximadamente, son las que trabajan actualmente en las tres unidades de producción de Navantia. La mayoría de ellas, según el comité de empresa de la compañía, lo hacen en la construcción de los submarinos.
Falta de profesionales La falta de profesionales para hacer ciertos trabajos especializados obliga a la mayoría de la industria auxiliar a echar mano de obreros de fuera de la comarca. Es un problema enquistado para el que ya se está poniendo remedio por parte de las administraciones.
18 cursos de formación imparte e impartirá la Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE) relacionados con el sector industrial. Se trata de programas consensuados con el sector empresarial y creados en base a las necesidades de este. Algunos comienzan en abril y otros en mayo y junio. Las clases se alargarán durante el segundo semestre de este año 2024.
La mayoría de ellos están ocupados en las tareas de construcción de los tres submarinos que quedan pendientes de entregar a la Armada: el S-82 'Narciso Monturol', el S-83 'Cosme García' y el S-84 'Mateo García de los Reyes'.
Entre ellas está Metalmecánicas Herjimar, una de las firmas más potentes del sector de la industria auxiliar del municipio. Lleva, según uno de los gestores de la empresa, Juan Antonio Ayala, contratos en las tres unidades. La primera de ellas en las secciones 1y 2; en la segunda, en la 5; y en la tercera se encarga de la construcción del Coferdán, uno de los componentes más importantes del sumergible, una caja submarina construida para achicar el agua con aire a fin de crear un entorno de trabajo en seco para llevar a cabo reparaciones submarinas. Solo esto supone la mitad del trabajo que tienen ahora mismo en cartera. Esta firma, no solo está en Navantia, también le trabaja a la Autoridad Portuaria de Cartagena. Actualmente construyen una tolva ecológica doble para la carga de cereales en camiones.
Algunas de esas subcontratas también participarán en la parada de mantenimiento que prepara en sus instalaciones la hispano coreana Ilboc. Se trata de una revisión exhaustiva de sus unidades de producción puestas en marcha hace ahora cuatro años. Para ello, la multinacional ya está buscando a las empresas que desempeñen esos trabajos y esas, a sus vez, precisarán de decenas de trabajadores. La inspección está prevista para después del verano y el coste y el tiempo que será empleado en ello aún no ha trascendido por parte de la compañía. En ella trabajará Mecánicas Bolea, con sede en Cabezo Beaza, como también lo está haciendo en la construcción de los sumergibles. Para uno de los gerentes, Javier Blanco se trata de una carga de trabajo importante pero «según lo previsto».
Una carga similar también tienen en Maessa, una empresa dedicada al mantenimiento industrial a nivel nacional con sede en Cartagena. Su encargado, Sergio Solano, cuenta que en Navantia se encargan de las soldaduras de las estructuras interiores de los submarinos, del montaje de equipos y de la ventilación y de realizar las pruebas a las tuberías. El principal problema con que se encuentra es a la hora de «contratar a personas formadas en los trabajos que precisamos». «Necesitamos contratar a obreros pero, a veces, es complicado. Es mejor que tengan algo de experiencia y aquí los formamos», indicó Solano.
Por la alta carga de proyectos, la compañía asturiana de ingeniería Duro Felguera ha abierto recientemente sede en Cartagena, que se une a las de Huelva y Tarragona. Está dirigida por Abel Ramos. Entre otros trabajos se encarga del mantenimiento de coque y azufre en la refinería de Repsol en Cartagena. Con la entrada en vigor de este contrato, Duro Felguera consigue reforzar aún más la línea de servicios, que ya en 2023 supuso más de la mitad del nivel de contratación industrial.
En mayor o menor medida, estas empresas también participarán en la parada de mantenimiento que hará la empresa Bunge Ibérica, de la que Repsol adquirió hace unas semanas el 40% de sus acciones. El acuerdo incluye tres plantas operadas por Bunge dedicadas a la producción de aceites y biocombustibles en los puertos de Bilbao, Barcelona y Cartagena.
También participarán de los trabajos previstos en la plataforma petrolífera 'Transocean Barents', propiedad de la multinacional de perforación marina Transocean, atracada en el muelle suroeste de Escombreras. Trabajarán en labores de mantenimiento y modernización de este buque semi sumergible. El objetivo de la reparación es reducir la altura de la megaestructura, para que pueda pasar el puente del Bósforo en su destino a Rumanía para su próximo trabajo.
La compañía para la producción de bases lubricantes ubicada en el Valle de Escombreras, junto al complejo industrial de Repsol, llevará a cabo después del verano una parada de mantenimiento, para revisar y modernizar sus instalaciones, en funcionamiento desde hace cuatro años. En los trabajos, que se prolongarán durante algo más de un mes, está prevista la participación de 200 trabajadores de empresas auxiliares en momentos punta, en su mayoría locales, a los que habrá que sumar los empleados de Ilboc. La empresa participada por la multienergética española Repsol y la surcoreana SK, se dedica a la producción de bases lubricantes de última generación utilizados para la formulación de aceites para diversas aplicaciones.
La Agencia de Desarrollo Local y Empleo (ADLE) del Ayuntamiento de Cartagena imparte cursos de formación para parados, desempleados y trabajadores relacionados con los trabajos que demandan las empresas del sector industrial de la comarca. Ahora mismo hay programados 18 cursos. Diez de ellos están ya en marcha, con 150 alumnos, los otros ocho son para el segundo semestre, que serán impartidos conforme a la demanda de las empresas y las necesidades detectadas en el marco de la Mesa para la Formación de las Nuevas Industrias.
Entre ellos destacan uno que dio comienzo el 17 de abril sobre Fabricación y montaje de instalaciones de tuberías industriales y el de Soldadura con electrodo revestido y tig, cuyas clases darán inicio el 17 de mayo. Un día antes lo hará el de Operaciones auxiliares de montaje de redes eléctricas.
Se trata de reforzar la iniciativa que ya anunció la alcaldesa de las micro-formaciones para empresas. Esto supone «elevar el grado de especialización para capacitar a alumnos para el desempeño de funciones muy concretas dentro de las empresas», explicó la primera edil de Cartagena, Noelia Arroyo. Se pretende dar una respuesta precisa a necesidades concretas, porque, «el puesto de trabajo está esperando al trabajador formado», indicó.
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