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Vasil M. afronta más de 30 años de cárcel por la supuesta venganza que, en la primavera de 2021, tejió contra el hombre que se marchó con su novia. Este joven búlgaro de 27 años será juzgado a principios de abril en la Audiencia Provincial acusado de agredir, secuestrar, violar y vejar a otro hombre por haber iniciado una relación con su pareja. El sospechoso, además, según recoge el fiscal en su escrito de conclusiones provisionales, le amenazó con «cortarle la polla» mientras supuestamente le agredía sexualmente. En el banquillo se sentarán, además, otros cuatro amigos que presuntamente le ayudaron a consumar sus planes. La Fiscalía reclama para ellos penas que suman hasta 139 años y medio de cárcel.
El brutal relato de hechos que el Ministerio Público pone encima de la mesa se inició la mañana del 11 de mayo de 2021 cuando el perjudicado se encontró con la novia de Vasil M. en la estación de autobuses de Murcia. Según recoge el fiscal, ambos se declararon su amor y decidieron marcharse juntos a Alicante en el coche de él. Una vez allí él se marchó a tomar un café, quedándose la chica en el coche. En ese momento, explica el fiscal, aprovechó para llamar a su novio y enviarle la ubicación de donde estaban.
Cuando el afectado regresó al coche, la mujer ya no estaba ni su teléfono móvil. En torno a las 23 horas de ese día se presentó en la zona Vasil junto a cuatro amigos y su novia, golpeando los cinco chicos a la víctima en reiteradas ocasiones. Después, explica el fiscal, lo metieron en el maletero de su coche y lo llevaron hasta Molina de Segura, sin dejar de golpearlo.
Una vez en Molina, metieron al afectado en la casa de uno de ellos y presuntamente lo ataron de las manos con una cuerda. En ese momento supuestamente Vasil le bajó los pantalones, agrediéndole sexualmente, mientras le ponía un cuchillo en el suelo para amedrentarlo. Dos de los otros acusados, sostiene el Ministerio Público, realizaban funciones de vigilancia, agarrándolo de las piernas y las manos en ocasiones. Además, mientras ese ataque sexual se producía, los procesados supuestamente llevaban palos y cuchillos y amenazaban al chico con «cortarle la polla».
Dos de los acusados, además, grabaron los hechos con su teléfono móvil para que Vasil exhibiese luego las imágenes en una empresa del polígono industrial de Alcantarilla donde trabajaban varios de ellos. El principal sospechoso envió finalmente una foto de la víctima a su prima con el texto «ya hemos llegado a mi casa». Esta familiar alertó a otro primo que dio aviso a la Policía Local de Molina, liberando al afectado.
La Fiscalía considera que los procesados incurrieron en supuestos delitos de lesiones, robo de vehículo a motor, detención ilegal, agresión sexual y descubrimiento y revelación de secretos. Además de las elevadas penas de prisión, reclama que se les imponga a los acusados la prohibición de acercarse o comunicarse con el afectado durante una década y la obligación de indemnizarle en 10.420 euros por las lesiones físicas y psíquicas sufridas.
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