

Secciones
Servicios
Destacamos
El anuncio de aranceles del 25% a las exportaciones europeas de acero, aluminio, vehículos y componentes de coches amenaza con dinamitar las relaciones comerciales entre ... la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE UU). En su intervención ante el Parlamento Europeo este martes, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha subrayado una vez más que la guerra comercial «no beneficia a nadie» y que sólo servirá para crear «un monstruo burocrático de nuevos procedimientos aduaneros».
Se esperan nuevos aranceles también al cobre, a los semiconductores y a los productos farmacéuticos y este miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciará en qué consisten los aranceles «recíprocos» que quiere imponer a la UE. En este contexto, la jefa del Ejecutivo comunitario ha lanzado un mensaje de tranquilidad, afirmando que el bloque es «el mayor mercado único del mundo y tenemos la fuerza para negociar y de hacer retroceder». La política alemana ha reconocido que el mercado global presenta grandes desafíos como la sobrecapacidad en sectores como el aluminio y el acero, desequilibrios y subsidios injustos, pero ha tendido la mano a los socios estadounidenses: «Trabajemos juntos. Los aranceles sólo empeorarán la situación, impulsando la inflación. Eso es lo contrario a lo que queremos conseguir. Se creará un monstruo burocrático de nuevos procedimientos aduaneros y hoy en día, eso no beneficia a nadie».
La estrategia europea ante esta situación es clara: Europa está abierta a negociar «desde una posición de fuerza». «Tenemos las cartas, desde el comercio de tecnología hasta la dimensión de nuestro mercado», ha asegurado Von der Leyen. Y el bloque está listo para imponer «contramedidas» como las ya anunciadas en respuesta al 25% de tarifas al aluminio y el acero europeo. La UE responderá el 13 de abril con la reactivación de los aranceles que impuso a Washington en 2018 y 2020 y que afectarán a las embarcaciones, el bourbon, los vaqueros Levi's y las motocicletas Harley-Davidson, entre otros. Bruselas también ha diseñado en colaboración con los países europeos otro paquete de medidas -que junto a las anteriores medidas tendrán un impacto económico de 26.000 millones de euros- y que afectarán especialmente a los Estados republicanos, gravando bienes y productos como electrodomésticos, artículos de cuero, productos agrícolas, nueces y azúcar.
Mientras, la UE seguirá diversificando sus suministros, cerrando acuerdos comerciales con terceros países. «Somos un socio fiable y predecible y eso es exactamente lo que buscan nuestros socios», ha destacado Von der Leyen. Por el momento, la UE está «preparada y determinada» a responder «de forma cuidadosa y calibrada» a las tarifas recíprocas de Trump. El objetivo es «una solución negociada», pero protegiendo los intereses europeos. «La relación comercial transatlántica es la mayor y más próspera del mundo. Europa no ha iniciado esta confrontación y no queremos tomar represalias, pero tenemos un plan sólido en caso de que sea necesario», ha subrayado la alemana.
En paralelo, la UE seguirá cerrando acuerdos comerciales como los ya firmados con los países del Mercosur, México, Suiza. Más concretamente, Europa mira a Sudáfrica, a la India y mantiene intensas negociaciones con Indonesia y Tailandia. De puertas para adentro, el bloque quiere reducir los obstáculos dentro del Mercado Único para facilitar las empresas transfronterizas, aligerando los procedimientos aduaneros y los impuestos. «Tiene que ser más fácil para las compañías y también para los ciudadanos invertir dentro de la UE, en vez de enviar sus ahorros a otra parte del mundo», ha concluido.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.