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Javier Pividal (Cartagena, 1971) expone en Artnueve 'Negro de humo / Derek Jarman Blue'. Nacho García
Javier Pividal: «Me gusta trabajar con las dos partes de la vida: lo luminoso y la ceniza»
Artista plástico

Javier Pividal: «Me gusta trabajar con las dos partes de la vida: lo luminoso y la ceniza»

Expone en Artnueve 'Negro de humo / Derek Jarman Blue', una muestra previa a la retrospectiva que inaugurará en mayo en el Palacio Aguirre de Cartagena

Martes, 25 de marzo 2025, 00:52

Javier Pividal (Cartagena, 1971) juega con el vocabulario, las palabras y las geometrías para elaborar su propia forma de comunicación. Este es uno de los conceptos que forman parte de la muestra 'Negro de humo / Derek Jarman Blue', que se puede visitar en la galería murciana Artnueve, con la que mantiene un idilio desde hace 20 años.

«He estructurado la muestra con dos colores, el negro de humo, que es también el nombre de un pigmento, y Derek Jarman Blue, el nombre de un pigmento que nace a partir de un libro de Derek Jarman –escritor, poeta, cineasta, pintor, actor, escenógrafo y activista por los derechos homosexuales–, 'Chroma', una especie de testamento vital en el que, hablando de la historia del arte y de los colores, digamos, cotidianos, habla de la vida, de sus amigos, de lo que le interesa del arte...», explica el artista recién llegado de la Feria de Arte Contemporáneo ARCO Madrid, y que en mayo inaugura una exposición retrospectiva en el Palacio Aguirre de Cartagena, su ciudad, donde no expone desde los primeros años de su trayectoria artística.

«A través de esta colección trato cuestiones muy personales y emocionales. El abecedario es una de las líneas que trabajo desde siempre. Utilizo la geometría como un abecedario con el que escribo palabras y textos que se pueden ver, pero no leer», explica el artista sobre una colección de piezas en las que incluye también una palabra inventada, 'ardeux': «Es una mezcla con el francés, 'ardeux', y sería el arder de dos».

LENGUAJE ARTÍSTICO

«A través de esta colección trato cuestiones muy personales y emocionales»

«Intento relacionar las palabras con lo corporal, con lo epidérmico, con algo que está muy vivo y que es muy real», indica el artista mientras recorre la muestra. En el suelo, otra de las obras, cromada en cobre, que también habla de comunicación y que adquiere color gracias a una serie de pigmentos naturales elaborados por Pividal a partir de flores secas. Pigmentos que tienen historia. «En 2020 disfruté de una beca de la Academia de España en Roma. La Academia se cerró al inicio de la pandemia y allí nos quedamos todos los artistas encerrados. Una de las cosas que hice fue coger flores del jardín. En mi estudio había una zona en la que daba el sol y me dio por secar flores, para ver qué ocurría. De ahí salieron estos pigmentos que tienen también cierto recuerdo oloroso. Para mí también esta es una manera de hablar», explica sobre una obra que toma el color de plantas como los estambres de los tulipanes y el delphinium, «una flor que cuando está fresca tiene un azul muy intenso y al secarla se queda más parduzca, de la que también habla Derek Jarman» y con las que el lenguaje se convierte «en algo sensorial que nos lleva a los recuerdos».

Los recuerdos están presentes también en una serie de camisas usadas por el creador, perforadas con ojales metálicos, «en cierto modo como si fueran balazos». De ellos salen flores que se mantienen frescas y que simulan «esos recuerdos que hay en nuestro interior» pero «también hay flores que he dejado que se marchiten un poco, como esos recuerdos que están ahí, a medio camino, pero que también son importantes y queremos mantener».

INSPIRADOR

«He intentado pintar ese color azul que describía Derek Jarman y ver qué transmite»

«Me gusta trabajar con las dos partes de la vida. Por un lado está la belleza, el amor y todo lo luminoso, pero también está la ceniza» y, precisamente con ceniza, Javier Pividal crea un retrato de Derek Jarman, quien ha inspirado parte de esta muestra: «Tiene una obra maravillosa. Él falleció de sida. Recibió un tratamiento muy duro que llega a nublarle la visión y lo veía todo azul. A raíz de tener ese filtro azul, empieza a pensar sobre el color y es cuando escribe ese libro sobre los colores llamado 'Chroma' y habla de ese azul que veía, cuando describir un color es muy complicado. Yo he intentado pintar ese color azul y ver qué transmite ese color que puede tener que ver con la melancolía, pero es también alegre y bello, porque es un color bonito».

Conexiones

Tras la exploración sobre la figura de Derek Jarman, Javier Pividal encuentra ciertas conexiones con su trayectoria vital. «Hace un par de años yo estuve enfermo. Yo ya había leído ese libro y me di cuenta de cómo de repente, a partir de determinadas experiencias, me fijé en cosas que antes no me interesaban y me paré a pensar en cómo puede cambiar nuestra visión. Me pregunté cómo a él le cambió la visión el azul y cómo él cambió físicamente. En un determinado momento del libro, él cuenta que, como era un tío muy atractivo y coqueto, entra en una zapatería y se va a comprar unos zapatos preciosos que ha visto pero piensa: 'Los zapatos que tengo puestos deberían alcanzarme para caminar hasta el final de mi vida'. Ese tipo de conexiones, de repente, te hacen ver las cosas de otra manera». Y es que «Jarman conjuga en 'Chroma' un nuevo lenguaje para hablar del color. Del color y del dolor. Dolor por una vida plena que se aproxima a su fin. Dolor por los amigos que caen a la velocidad en que se marchitan las flores, dolor por la consciencia inesperada del 'tempus fugit'», reflexiona Pividal.

«Podríamos decir que el negro es el color de la tinta, de la escritura, de la noche, de la elegancia, del vacío. Y que el azul es el color del mar, de la melancolía, de la serenidad, del cielo y quizá del deseo», añade Javier Pividal en el texto de sala de la exposición, y recoge unas palabras de Darek Jarman: «Hay un negro prohibido / Un negro corazón / Un negro sin fin que acecha bajo el cielo azul / Pizarrones negros / Belleza negra / Montañas negras / Selva negra / País negro / Mar negro / Hay jardines blancos pero ningún jardín negro / Negro como un funeral, el negro de humo ilumina el camino».

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