

Secciones
Servicios
Destacamos
Lunes 18 de noviembre
Te despiertas resfriado. El carpintero llega temprano y comienza a quitar las puertas de la casa.
En la Universidad, tutorías toda la mañana. Al llegar a casa, ya no hay puertas y regresa el polvo. Los picores hacen amago de aparecer.
Comes en El Churra. El camarero te dice que ha leído tu novela y es fan de Garre. Es curioso, ese personaje, que a todos parece el más auténtico de la novela, es una construcción. Basada en la observación de varios sujetos, es cierto. Pero una construcción al fin y al cabo. La ficción suena a veces más real que la realidad.
Pasas la tarde intentando hacer que funcione la calefacción. Purgas todos los radiadores, aumentas la presión de agua, regulas los detentores. No consigues nada, pero te haces con todo el vocabulario del instalador.
Continúas leyendo la novela de Cercas. La disfrutas a pequeños sorbos.
Martes 19 de noviembre
Persiste el resfriado. El ruido de la cuchara en el vaso al remover un sobre de Frenadol te conduce directamente a la infancia. El tintineo en el vaso de cristal. Tu magdalena de Proust. El pasado se abre y recuerdas a tu madre poniéndote el termómetro en la axila y preparándote el medicamento. Removiendo hasta quitar todos los grumos. Era el sonido de la enfermedad, pero también el de la sanación. Todavía hoy. Una campanilla para convocar a los que ya no están.
Casi sin poder hablar, aguantas como puedes cuatro horas de clase sobre Lacan y el psicoanálisis del arte. Acabas reventado. Duermes la siesta y te levantas de noche.
Viene el operario del gas y hace funcionar los radiadores. Lo habías hecho todo mal. Por mucho internet que hubieras mirado. Hay conocimientos que se adquieren con la experiencia.
Inmediatamente, la casa se calienta. Disfrutáis del calor. Nunca has tenido gas natural. En la casa anterior, te calentabas con radiadores eléctricos. Y en la huerta, con el brasero y la cocina de leña. Eso era en el salón. Pero el resto de la casa era un congelador. Jamás has pasado tanto frío como en la huerta de Murcia. Ni siquiera en Ithaca, el día que la temperatura llegó a 35 bajo cero. Nada es comparable a la humedad de la huerta en invierno. Salir a preparar el café con leche en febrero a la cocina del patio. Observar el aceite congelado. Poner las manos sobre el cazo para intentar calentarlas. Eso era el frío.
Miércoles 20 de noviembre
Clases todo el día. Y tutorías.
En el despacho de laUuniversidad te encuentras a gusto ahora. Cada vez más.
Haces macarrones para varias familias. Siempre te equivocas con la medida. Sobre todo, cuando tienes hambre.
Llega el carpintero, comienza a dar golpes y no os deja dormir la siesta. Os acercáis al cine y veis 'Madre', la película de Sorogoyen. La actuación de Marta Nieto es espectacular, pero a la película le falta algo. Demasiado mundo interior sin resolver. El silencio, lo no dicho, es enigmático y necesario. Pero su abuso puede llevar a la confusión. Es lo que ocurre aquí.
Después, en casa, mientras cenáis, veis 'Dime quién soy', un documental sobre los fallos de la memoria y la necesidad de crear recuerdos, aunque sean inventados, para seguir viviendo. El documental no es un prodigio, pero la historia que cuenta es tremenda. La realidad, de nuevo, parece tener la estructura de la ficción.
Jueves 21 de noviembre
Reunión con Fernando y Alejandro. Se te va toda la mañana y no llegáis a decidir nada. Después, te diviertes en la radio. No sabes qué es lo que aportas al programa, pero mientras te dejen decir tonterías...
Hoy tampoco hay siesta. El carpintero la vuelve a robar. La casa está sin puertas y llena de marcos junto a las paredes. Es todo una especie de coitus interruptus. Cuando parece que algo toma forma, enseguida regresa el caos.
Duermes con el olor a lacado de la madera. Se te mete en el sueño y tienes pesadillas.
Viernes 22 de noviembre
Te despiertas temprano. Últimamente le levantas con Raquel, a las seis y media. Y no sabes muy bien por qué. Aprovechas la mañana. Eso piensas. Pero en el fondo no es tanto así. Más bien estás cansado todo el día.
El carpintero comienza a colocar las nuevas puertas y tú te vas a la universidad para intentar escribir. Allí terminas de corregir el diario. Últimamente es lo único que escribes. Piensas que en realidad está siendo tú única obra. Y ya no sabes si te quita tiempo para escribir otras cosas o si, en el fondo, es lo que verdaderamente quieres escribir.
Coméis en Box Experience. Seguís conociendo el barrio.
Por la noche, cena-conferencia con Tatiana Abellán en Espacio Incógnita. Aurora y Diego han creado un espacio artístico vivo en el que no cesan de suceder cosas. Esta cena comisariada es un ejemplo de eso. Tatiana relata su formación como artista. Tú preguntas sobre Dios y la trascendencia de su obra. Es la pregunta que nadie hace nunca. Se da por supuesto que el mundo del arte es fundamentalmente ateo. Se forcluye la cuestión de la trascendencia. Como si no fuera posible siquiera formularla. Queda mal decir que uno es creyente. Y tú lo eres, profundamente creyente. En un Dios sin forma y muy particular. Pero un Dios, al fin y al cabo.
Aunque estás cansado, continúas hasta el fin de la noche. Hoy el alcohol no te hace efecto. Llegas a casa lúcido y como si hubieras estado bebiendo agua.
Sábado 23 de noviembre
Te despiertas con picores. Es el polvo de las puertas. El serrín de la madera tratada. Es, sin duda, a lo que debes de ser alérgico.
Por la tarde, terminas de leer la novela de Javier Cercas. Las últimas páginas son las mejores. Las verdaderas reflexiones de 'Terra alta'. El sentido de la justicia y la complejidad del héroe. Son en realidad, los temas centrales de la obra de Cercas. Al final, una novela que parecía alejarse del proceder habitual del autor acaba regresando a las mismas obsesiones. Y es ahí donde se vuelve poderosa y donde adquiere sentido este aparente cambio de tercio.
Encargáis unas hamburguesas y veis 'Parásitos'. Cuando termina, sientes la necesidad de escribir sobre lo que has visto. La lucha de clases en el siglo XXI. La ficción que se resiente cuando lo real hace su aparición. La vida sumergida. Es el cine que te gusta, el que te lleva a pensar sobre el presente.
Domingo 24 de noviembre
Por la mañana, lees de un tirón 'El trabajo de los ojos', el pequeño libro de Mercedes Halfon. Está a medio camino entre el ensayo, la novela y la autobiografía. Te interesa lo que cuenta -la relación entre visión y conocimiento-, pero lo que realmente te conquista es el tono. Y también la estrategia narrativa.
Por la tarde, después de una cabezada en el sofá comienzas a esbozar un pequeño ensayo sobre la siesta. El libro de Halfon te ha hecho ver la posibilidad de escribir un divertimento sobre eso que tanto disfrutas, el arte dormir después de comer. Empiezas escribiendo unas cuantas líneas y cuando te vienes a dar cuenta llevas casi medio cuaderno y el ensayito se ha convertido en algo cercano a la novela.
Tienes mil textos que escribir, pero a veces las cosas llegan cuando uno menos se lo espera. Terminas después de media noche con todo el libro planteado y fantaseando ya con la portada. A veces eres rápido escribiendo. Pero desde luego eres más rápido creando fantasías y visualizándote ya con todo terminado y publicado. En tu cabeza el libro está escrito. Es cuestión de tiempo que acabe llegando al papel.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones para ti
Favoritos de los suscriptores
Especiales
Así se desbocó el urbanismo en La Manga
Fernando López Hernández
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.