Borrar

Desayuno de domingo con... Blanca Suárez: «Tenemos una capacidad brutal para pasar página cuando algo no nos toca»

Madrid, 1988, actriz. Mi nueva película, La huella del mal, dirigida por Manuel Ríos San Martín, se presenta en el Festival de Málaga el 16 de marzo y se estrena en los cines el 4 de abril.

Blanca Suárez: «Tenemos una capacidad brutal para pasar página cuando algo no nos toca»
Javier Ocaña.

Viernes, 28 de Febrero 2025, 11:05h

Tiempo de lectura: 2 min

XLSemanal. Qué segura debe de estar de sí misma: sin que se lo pregunte, declara su edad nada más empezar... 

Blanca Suárez. Está documentado en todas partes. Debí haber comenzado a mentir antes, ya me pilla tarde [ríe].

«Utilizamos nuestro desarrollo enfocado al mal y hacemos daño adrede, a veces por interés lucrativo o de una forma sofisticada que roza el sadismo»

XL. Dice que viene del fisioterapeuta, y no es de extrañar viendo las palizas que se lleva en la película. ¡Eso no está pagado!

B.S. En algunas escenas en las que había cerca precipicios nos han doblado, pero las peleas las hemos hecho nosotras mismas: las palizas que nos damos son en serio y sin rencor [ríe].

XL. En el reciente y último capítulo de Respira (Netflix), también recibe lo suyo. Al final, ¿nada como una película romántica en la que ni se despeina?

B.S. No, no. Aunque, por suerte, en mi vida yo no las vivo, estas tensiones y peleas me parecen excitantes en el trabajo. Me encantan [ríe].

XL. La huella del mal se rueda en el yacimiento arqueológico de Atapuerca, para preguntarnos en qué momento de la evolución nos convertimos en asesinos.

B.S. Sí, se lanza la reflexión sobre si el ser humano es violento por naturaleza. Según los expertos, la violencia es intrínseca al animal, y no olvidemos que nosotros también somos animales. 

XL. Incluso peor que muchos, porque nuestra violencia a veces es pura crueldad.

B.S. Sí, utilizamos nuestro desarrollo enfocado al mal y hacemos daño adrede, a veces por interés lucrativo o de una forma sofisticada que roza el sadismo. No hay más que abrir el periódico y ver qué pasa en el mundo.

XL. En estos momentos rueda la segunda temporada de Respira.

B.S. Sí, ahora entre doce y trece horas al día; los exteriores en Valencia, donde transcurre toda la historia.

XL. Cuatro meses después de la dana, la mirada colectiva frente a esa catástrofe parece haberse difuminado. 

B.S. Aunque no estamos en la zona más afectada, vemos por las cunetas montañas increíbles de escombros, residuos y enseres mezclados con barro, de metro y medio de altura. El ser humano tiene una capacidad brutal para pasar página cuando algo no le toca directamente. 

XL. Tiene más de cuatro millones de seguidores en las redes y apenas le dan caña los haters, ¿cuál es su fórmula?

B.S. No lo sé, interactúo con las redes de una forma muy light. Intento distanciarme cada vez más de ellas, porque tengo presente que en cualquier momento te pueden explotar en la cara. Cuelgo cosas muy de vez en cuando y no presto atención a la repercusión que tienen.

«Tomo un café de filtro hecho ayer. Si no queda, me hago uno americano, largo y sin azúcar. Y una tostada de centeno con embutido o huevos revueltos».