PPLL
Domingo, 30 de septiembre 2012, 03:14
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Después de la tormenta no siempre viene la calma. Al menos ayer sucedió así. El balance de daños en las zonas más afectados demuestra que la riada del pasado viernes ha sido una de las peores registradas en los últimos años. Siete víctimas mortales, miles de animales enterrados con riesgo de producir serios problemas sanitarios, carreteras rotas y cientos de viviendas afectadas son consecuencias que no se recordaban desde los años setenta y ochenta. Afortunadamente, no se ha repetido la situación vivida en el trágico mes de octubre de 1973 o en septiembre de 1989 en Bolnuevo. La última riada de consideración que se produjo en la comarca del Guadalentín fue la de Águilas en el verano de 2010.
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