No es lo mismo estar que no estar en la cocina de las grandes inversiones estatales. El relevo de Pedro Saura se produce en un ... momento clave, delicado diría, para el desarrollo y culminación, según los casos, de unas infraestructuras vitales para la Región de Murcia, largamente demandadas. La sustitución de José Luis Ábalos por Raquel Sánchez ha propiciado la salida del político murciano, que deja su puesto a Isabel Pardo, la cual tiene un perfil menos político y más técnico. Entraba dentro de lo probable que la nueva ministra prescindiera de Saura como 'número dos', apostando en este caso por la presidenta de Adif, que tiene a su favor un conocimiento muy detallado de los proyectos ferroviarios en la Región de Murcia. Al dedillo, si se toman en consideración además las polémicas y conflictos que han jalonado (y siguen) las obras del soterramiento integral y la llegada del AVE, incluido el giro que se dio al proyecto de Murcia hace tres años.

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En más de una ocasión, Ábalos comentó que su secretario de Estado barría para casa, impulsando proyectos que venían de años atrás y procurando la financiación necesaria. En este punto, resulta determinante el papel de Saura a la hora de incluir en los fondos europeos 'Next Generation' los costes asociados a la segunda fase del soterramiento de Murcia, la terminación de la línea con Almería y la futura conexión de Cartagena a la red de alta velocidad. El principal requisito es que estas obras estén finalizadas y puestas en servicio antes de 2026.

La llegada de la nueva ministra (militante del PSC) obliga a estar ojo avizor para que no se vuelva a retrasar ningún proyecto o que se priorice en exceso a otros territorios, como Cataluña, a cuyos gobernantes hay que contentar con más inversiones. El PSOE regional también pierde peso en Madrid, ya que Saura estaba en uno de los principales centros de poder. A Pardo le precede su rigor y seriedad, pero la Región pierde influencia.

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