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No aparecen en el libro de familia, pero su nombre está grabado a fuego en la historia vital de los hogares a los que pertenecen. Prueba de ello es que, cuando faltan, dejan un gran vacío en el corazón de sus dueños y un hueco irremplazable en las casas donde fueron protagonistas de infinidad de trastadas y muestras de cariño. El papel de las mascotas en la sociedad es cada vez más destacado, ya que en los últimos años han pasado de ser meros animales de compañía a convertirse en miembros de la familia, aunque no compartan especie con sus parientes humanos.
Una nueva realidad que hace que los dueños no escatimen en su cuidado, lo que propicia que el sector esté en auge. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el gasto medio mensual de un perro sano es de 130 euros, frente a los 91 que supone mantener un gato. Lo que equivale a un desembolso de 1.560 euros al año en el caso de los canes y 1.092 en el de los felinos, sin tener en cuenta imprevistos ni caprichos peludos.
En el conjunto nacional, el negocio que hay en torno a las mascotas mueve 2.000 millones de euros, según datos de la Asociación Española de Industria y Comercio del Sector del Animal de Compañía (Aedepac) correspondientes a 2020. Una cifra que el partido animalista Pacma eleva a 3.000 millones al hilo de su propuesta al Gobierno central de implementar medidas fiscales para aliviar la carga económica que supone para el bolsillo de las familias el cuidado de las mascotas, teniendo en cuenta que cada vez son más los hogares donde hay animales de compañía.
Los miembros peludos de las familias murcianas registrados en el Sistema de Identificación de Animales de Compañía ascienden a 246.190 perros, 48.525 gatos y 520 hurones, según los datos que manejan en el Colegio de Veterinarios de la Región, aunque indican que «hay muchísimos más sin contabilizar», ya que se trata de un censo de las especies que están obligadas a llevar microchip identificativo y, lamentablemente, hay gente que sigue sin cumplir la ley, a pesar de que podrían enfrentarse a multas de entre 10.000 y 50.000 euros.
No obstante, apuntan a que «han dejado de considerarse objetos para ser percibidos como compañeros emocionales, lo que ha propiciado un mayor compromiso a la hora de darles una buena calidad de vida y la relación entre personas y mascotas es actualmente mucho más cercana», según destaca María Luisa Medina, vicepresidenta del colegio profesional.
Sobre esta tendencia humanizadora, Medina resalta que «ha aumentado la concienciación sobre la importancia del bienestar animal y la gente ahora entiende que las mascotas tienen necesidades físicas y emocionales que deben ser atendidas». En el plano clínico, la veterinaria explica que «se ha avanzado considerablemente, ofreciendo tratamientos más efectivos y especializados, además de enfocar la atención médica hacia la prevención a través de vacunas y chequeos».
Respecto a la alimentación también se aprecia un gran avance. «Ha pasado de ser básica a estar altamente especializada, ya que hoy en día existen dietas diseñadas en función de la especie, raza, edad y condiciones de salud del animal, lo que es muy valioso para prevenir enfermedades relacionadas con la nutrición», señala la vicepresidenta de los veterinarios de la Región. Y en lo que se refiere al marco legal, añade que «ahora tenemos unas leyes más estrictas, donde se regulan aspectos como la tenencia responsable, la venta de mascotas y el maltrato animal, contribuyendo a una mayor protección para los animales domésticos».
Sira Sánchez, de la Clínica Veterinaria Murcia Norte, confirma los tiempos de bonanza que vive el sector. «Los propietarios han dejado de ser dueños para convertirse en 'padres' de sus mascotas», afirma. Su clínica es una de las 176 que hay repartidas por la geografía regional, a las que se suman 68 consultorios y cuatro hospitales. Cuenta que la evolución en el cuidado de las mascotas ha dado paso a la aparición de conceptos como 'perrhijos' y 'gathijos', dos términos que cada vez se usan más para reflejar esta tendencia de familias formadas por miembros de diferentes especies.
«El perfil de dueños que tienen a su mascota como a un hijo se conoce como 'pet parents'. Son personas que demandan una atención más continuada y valoran el servicio que prestamos sin mirar tanto el precio, ya que están dispuestos a invertir lo que sea necesario, no solo para que no enferme, sino para que tenga más calidad de vida y dure más años», asegura.
Esta tendencia en la que el trato animal es cada vez más humano ha llevado al sector a apostar por la medicina preventiva. «Ofrecemos planes de salud para perros que oscilan entre los 400 y 600 euros y van en función de la edad», explica. Una cobertura que no incluye intervenciones quirúrgicas, excepto la esterilización. Sobre las operaciones, Sira dice que las más frecuentes son, junto a la limpieza bucodental -que requiere anestesia general-, las extracciones de cuerpos extraños como peluches, calcetines y pelotas, seguidas de las cirugías por traumatismos.
A diferencia de la Clínica Veterinaria Murcia Norte, en la que atienden a unos 2.500 animales, de los que más del 60% son perros, por la puerta de Amigato solo entran felinos. «Desde hace tres años, somos la única clínica de la Región que trata a gatos exclusivamente», cuenta su propietario, Joaquín Albaladejo, quien decidió centrarse en las segundas mascotas más populares después de los canes. «Hemos conseguido crear un ambiente más tranquilo para los gatos, donde no hay ladridos ni olor a perro». En su caso, los planes de salud que incluyen los tratamientos y cuidados básicos también han sido muy bien acogidos por sus clientes, que se despreocupan contratando estos paquetes, que van desde 284 a 484 euros al año.
Sobre las visitas de los felinos al veterinario, Albaladejo lamenta que «hay un falso mito por el que se piensa que los gatos no se ponen enfermos». En este sentido, manifiesta que «cuando a un perro le pasa algo es más fácil detectarlo, pero los gatos no suelen exteriorizar los síntomas de enfermedad porque son más individuales y para ellos mostrar debilidad es sinónimo de indefensión», por lo que el veterinario insiste en la importancia de que se sometan a revisiones periódicas.
El bienestar de los animales va mucho más allá de llevarlos al veterinario, cuidar su alimentación, comprarles complementos y mimarlos con chuches y juguetes. Cada vez son más los negocios que hay alrededor de los compañeros peludos, como es el caso de las residencias, que juegan un papel fundamental cuando los dueños de las mascotas tienen que ausentarse de su domicilio.
En Somos Muy Perros llevan desde 2013 ofreciendo los servicios de hotel, guardería y educación canina. En el caso del hotel, que cuenta con 16 habitaciones climatizadas y dotadas de bebederos automáticos, mosquiteras, sistema de videovigilancia e hilo musical, se trata de una opción que cuesta 25 euros por noche y a la que recurren principalmente «familias que se van de vacaciones, personas que trabajan por turnos y pasan mucho tiempo fuera de casa, dueños que son hospitalizados y turistas que vienen a la Región y quieren tener cerca a sus perros», según detalla el educador canino Raúl Hernández.
La peluquería también se ha hecho un hueco protagonista en el amplio abanico de servicios para perros. Además de la proliferación de zonas de autolavado de mascotas, destacan fórmulas como la que ofrece Washapdog Peluquería Canina. Un salón de belleza animal sobre ruedas que regenta Javier Pastor, exempleado de banca que se vio obligado a reinventarse y que trabaja por Murcia y alrededores. «Cada vez tenemos menos tiempo y la gente valora más los servicios a domicilio». En su furgoneta, Pastor deja guapos y perfumados a los perros por un precio medio de 40 euros.
Rebecca Ochoa prefiere bañar a sus perros en casa para reducir gastos. No tiene hijos, pero sí una familia numerosa formada por su marido y sus tres canes, 'Aura', 'Kendall' y 'Ares', a los que cuida como si fueran sus vástagos. «Cada día los saco a pasear tres veces, les cepillo el pelo y cocino para ellos para no darles solo pienso», cuenta esta santomerana de 40 años que tiene que hacer un gran esfuerzo económico para mantener a sus perros en perfectas condiciones. Uno de ellos sufre crisis epilépticas y solo en medicamentos tiene que invertir 80 euros al mes.
Sin embargo, Rebecca asegura que prefiere quitarse salidas y caprichos para que a sus perros no les falte de nada. «A la hora de ponerles las vacunas y hacerles las revisiones, tengo que espaciar las citas para poder asumir los gastos porque de golpe sería inviable», explica esta 'mamá perruna' que no concibe su vida sin sus 'perrhijos'. «No salen nada baratos, pero son más agradecidos que algunos hijos. Ellos son mi motor; me aportan mucha paz y armonía», resalta mientras regala amor a sus perros en forma de besos y caricias.
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