Un alumno de un centro concertado, en una fotografía de archivo.

Los conciertos de Bachiller tocan techo y cubren a casi todos los centros que cumplen requisitos

La mayoría de los colegios que podían aspirar, con las actuales exigencias, a subvencionar la etapa, ya lo han logrado en las convocatorias de los dos últimos años

Domingo, 27 de octubre 2019, 07:36

Los polémicos conciertos para los cursos de Bachillerato y Formación Profesional para los colegios concertados aprobados hace dos años casi han tocado techo. La mayoría de los centros educativos que podían aspirar a esas subvenciones porque cumplían con los requisitos marcados por la Consejería de Educación las lograron en las dos convocatorias ya aprobadas, y salvo algunas excepciones, no se incorporarán muchos más colegios a la nómina. Las condiciones solo permiten optar a los centros educativos más consolidados y con demanda, ya que tienen que impartir todos los niveles educativos, desde Infantil a Bachillerato, tenerlos en marcha desde 2016 y disponer de dos unidades de las etapas de Secundaria.

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A partir de ahora, y salvo que la Administración modifique las condiciones, los aumentos de unidades (aulas) previstos serán los propiciados por el crecimiento vegetativo. Es decir, colegios que ya tienen la subvención concedida, por ejemplo, para el primer curso de Bachillerato, la completarán al año siguiente con la financiación del segundo (y último) curso de ese nivel. Así, coinciden en la Consejería de Educación y los presidentes de Escuelas Católicas y de las cooperativas de enseñanza, que son las dos entidades que acogen a los centros de titularidad privada y subvencionados, el próximo curso no es previsible que se incorporen más centros, salvo alguna excepción y nuevas propuestas en FP.

LAS CONDICIONES

  • «Será requisito indispensable que las nuevas unidades atiendan a la demanda existente y cuenten con concierto educativo en vigor».

  • Se entenderá que satisfacen necesidades de escolarizació n los colegios en los que su concierto educativo vigente se extienda a todas las enseñanzas gratuitas (segundo ciclo de Infantil, Primaria y Secundaria) y tengan el Bachillerato en funcionamiento en el curso 2016-2017.

Finalmente son más de una veintena los colegios concertados que han logrado que se les financien los cursos de Bachillerato para más de cincuenta unidades, que seguirán aumentando por el crecimiento vegetativo. El curso pasado, cuando se estrenaron las subvenciones para Bachillerato, se concedieron a trece colegios y 29 unidades. Este curso se han incorporado otros ocho centros y 22 unidades.

Así, las familias de esos alumnos (más de 1.500), que hasta ahora pagaban en esos dos cursos de Bachillerato, por no ser etapa de enseñanza obligatoria, entre 300 y 400 euros mensuales, dejarán de abonar esos recibos. Los requisitos acordados entre la patronal del sector, los sindicatos y la Administración regional beneficiaron a los colegios más grandes y consolidados. Sin embargo, algunos de esos centros no reciben financiación para atender la demanda completa de plazas en Bachillerato, porque hasta la fecha disponían de más clases de cuarto de Secundaria que de la etapa no obligatoria. Así, se encuentran con que disponen de subvención para dos unidades cuando son cuatro las que tienen en marcha, y se ven en la tesitura de poder ofrecer concierto a unos alumnos sí y a otros no. Esa circunstancia ha provocado que algunos centros, como la cooperativa Virgen del Pasico de Torre Pacheco, rechacen el concierto, que en otros colegios ha desatado fricciones porque las ayudas no alcanzan a todas las unidades.

La financiación de los cursos de Bachillerato y FP, que desató la contestación y el rechazo de la escuela pública cuando fue aprobada, estableció unas condiciones muy concretas y cerradas para que los colegios pudieran acceder a la financiación, lo que ha limitado mucho el número de centros que podían aspirar a pedirla.

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En la práctica, esos requisitos, recogidos en una orden que la Consejería de Educación publicó en julio de 2017, propician que solo los colegios más consolidados y de gran tamaño pudieran optar a la financiación. De hecho, el primer año (el curso 2018-2019) lograron acceder a las subvenciones los colegios más antiguos, y la mayor parte de ellos religiosos, como Maristas, Jesús María, San José, Jesuitinas... Este curso se han incorporado otros ocho centros, algunos de ellos cooperativas.

Según las condiciones marcadas, solo pueden acogerse a la financiación pública aquellos centros que ya estén impartiendo Bachillerato y que, además, mantengan conciertos en el resto de niveles educativos, desde Infantil a Secundaria, para varias unidades. En la práctica, esas cláusulas cierran la puerta a decenas de centros concertados de tamaño medio.

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«No habrá muchos más centros que lo demanden, creo que ya lo tienen todos los que podían optar. Ahora toca pelear porque suban el concierto, que lleva años congelado en la misma cantidad», señala la hermana Alicia Plaza, presidenta de Escuelas Concertadas, en consonancia con el presidente de la Unión de Cooperativas de Enseñanza de la Región (Ucoerm), Andrés Pedreño, quien también considera que se han satisfecho todas las expectativas. «Los centros que cumplían ya están cubiertos, no parece preciso crear nuevos conciertos en Bachillerato», destacó. La consejera de Educación, Esperanza Moreno, no quiso ser taxativa, pero admitió que es improbable que se sumen nuevos centros, salvo contadas excepciones.

Ayudas con el respaldo del Tribunal Superior de Justicia

Los conciertos públicos a los colegios de titularidad privada para las etapas de Bachillerato y Formación Profesional cuentan desde el pasado mes de agosto con el amparo y respaldo legal del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia, que dictó una sentencia desestimando el recurso interpuesto por varios sindicatos contra las subvenciones aprobadas en 2017 por la Consejería de Educación.

El fallo del TSJ daba por buenos los argumentos esgrimidos por la Consejería de Educación para justificar las subvenciones en las etapas de enseñanza no obligatorias de Bachillerato y Formación Profesional (FP), y remarcaba que los conciertos tienen «una base constitucional y un marco legal».

El TSJ consideró además en su sentencia que la aprobación de las subvenciones en Bachillerato y Formación Profesional hace «efectivo el ejercicio del derecho a la libre elección de centro, previsto en el artículo 108.6 de la LOE, en condiciones de igualdad».

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