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María Jesús Peñas
Viernes, 29 de diciembre 2023
Le han llamado 'Achís' (por su propensión a los estornudos -su récord está en 39-), 'MacLomo' (por su adicción a las hamburguesas) o cariñosamente Peilom o Pei, entre otros sobrenombres. En la pila bautismal: Carlos Palomo Fernández (Madrid, 2 de noviembre de 1983), el hijo mayor de Agapito y Conce. Una familia del populoso Barrio de la Concepción. «Un barrio obrero típico, muy completo. Con tu parque para comer pipas, tu cole, tu deportivo cerca, tus mil casas de apuestas..; allí está el Docamar, ¡el mejor bar de bravas de Madrid!», cuenta a LA VERDAD uno de los rostros televisivos más conocidos y divertidos -si hablamos de golf-, para hacernos una radiografía del entorno donde vive y se crio. Y en donde su hermana, y también las vecinas, le llaman 'Fama'. Es lo que tiene salir en la tele. Un barrio donde a nadie le sorprende ya verle con su bolsa de golf al hombro.
12 años como copresentador de uno de los programas televisivos más queridos por el aficionado a la bolsa de palos.
Palomo es desde hace 12 años el rostro más veterano del programa del canal de pago Movistar Plus+: 'Locos por el Golf'. Una referencia para cualquier aficionado a este deporte. Por cierto, lo suyo con el periodismo «es vocacional», aunque en 3º de carrera se desilusionó, «y me apunté a Turismo».
Tras unos primeros trabajos, incluido ser celador en el Hospital de la Paz, su currículo llega -es 2007- a Hugo Costa. Costa es entonces el responsable máximo de los contenidos de golf de la cadena privada. «Hugo confía en mí», nos dice, y comienza su andadura televisiva. Quién le iba a decir como becario en la agencia de noticias Europa Press, «donde solo escribía sinopsis de capítulos y series que se emitían por televisión» -recuerda-, que este iba a ser finalmente su medio. Lo que escribía se publicaba en la prensa regional y sus padres lo recopilaban cuando Carlos les señalaba: 'Eso lo he escrito yo'. «Imagínate lo absurdo de un álbum lleno de esos recortes (...) -dice divertido-. «Ahora no se pierden un programa 'de Locos' e incluso retransmisiones de tres horas en las que ni se me ve, pero narro. ¡Para mí es una sensación espectacular!». Palomo se compra un 'putter' al poco de empezar en el canal, «y en las grabaciones en los campos de golf me iba al 'putting green' a practicar». Más adelante da sus primeras clases en el Centro de Tecnificación de la Territorial madrileña (hoy es hándicap 15) «que es un semillero brutal de licencias», asegura.
Aunque a él de pequeño le iba el fútbol sala. Vistió la camiseta del 1. Fue cancerbero, porque «el asma me llevó a la portería por obligación». Multidisciplinar -«me gusta ser mediocre en varias cosas», nos dice tirando del buen humor que le caracteriz-, luego llegaron la clases de guitarra; «la batería eléctrica que me compré y una mesa de Dj». Musicalmente hablando antes de su amor por el 'heavy' estuvo la música romántica italiana que escuchaba en el viejo Renault de su padres o la que sonaba los sábados en casa, cuando la familia limpiaba el hogar. Luego llegaron los 40 Principales «(...) y un día de 1996 pusieron 'Until it Sleeps' de Metallica...». Entonces el 'metal' entró directamente en su torrente sanguíneo, junto con el 'rock' español. Una pasión que sufre el equipo de grabación cuando le toca conducir a él, y que le ha llevado a disfrutar de un crucero en Miami «con cinco melenudos que tocaban en cubierta del barco y que veías desde la piscina». Una adición musical que comparte con Óscar Díaz, quien fuera su primera pareja televisiva.
Pero hasta llegar a lo que hoy es 'Locos por el Golf' y las largas retransmisiones de importantes eventos, primero llegó la sección del Emboscado de tres minutos (dentro del programa 'On the Tee') que evolucionó a un programa de 10 minutos, para pasar a la temporada siguiente a otro de 20' y en otro plató y, terminar teniendo un formato propio; nace 'Locos por el Golf' y la estrecha relación con Díaz, otro multidisciplinar que tanto ataca roscos de Pasapalabra como hace de jefe de prensa del European Tour en España. «Lo primero es que Óscar es un cacho de pan, una buenísima persona; luego un currela espectacular y después un cerebrito. Le destacaría en ese orden. Con lo listo que es, imagínate lo majo y trabajador que tiene que ser... Hemos tenido muchas conversaciones sobre 'rock' y el 'heavy metal', que nos encanta a los dos». Con Óscar quema la etapa de 2011 al 2017 del programa. Luego entra en él Bosco James -un par de años-, Iñaki Cano -seis meses- y el «resto con mi actual compi Lidia Blanco».
La buena sintonía entre la pareja Palomo&Díaz caló tanto, que en un torneo de golf en Mondariz donde coincidieron el año pasado, una persona se les acercó y les dijo: '¡qué buen programa hacéis! Os veo todas las semanas'. «Y nosotros con cara de: ¡si hace 5 años que no lo hacemos juntos!, -relata Palomo- pero estaba ¡tan ilusionado!, que no le dijimos nada».
Al golf llegó con «un pelín de prejuicio y me he encontrado gente de puta madre». Y ante la pregunta de cómo normalizaría este deporte, responde «que es un tema complicado. El mantenimiento de los campos es caro por lo que no se pueden rebajar muchísimo las salidas (...) pero también es verdad que me he encontrado con amigos que han empezado a jugar al golf, se han comprado su juego de palos de 2ª mano por nada de dinero y cuando quieren jugar, dicen: «¡Hostia! 55 o 60 pavos, paso». La gente joven no se puede permitir ese precio más que unas pocas veces.
Divertido, locuaz, cercano. Palomo es de sonrisa fácil y buen rollo. Lo que ves, es lo que hay. Una buena persona que ha vivido también sus momentos 'trágame tierra'. «Recuerdo perfectamente que en la retransmisión del Valero Texas Open «se me escapó un 'hostia' en directo; me quedé en blanco». Blanco se quedó también cuando 300 personas se giraron hacia él al sonar de manera estruendosa el material de grabación que manipulaba en el momento que Sergio García estaba pateando en el Open de España del PGA Cataluña o cuando su móvil sonó «al final de la mochila» en una Augusta, siguiendo una partida en la ronda de prácticas. A sus espaldas: 3 Ryder Cup, 4 Augustas, 2 Open británicos y dos PGA Championship. ¿Anécdotas? mil.
Entre sus objetivos futuros: poder entrevistar a Greg Norman «con todo el tema LIV, por supuesto seguir haciendo 'Locos por el Golf', continuar viajando a torneos y, reportajear, que es algo que me apasiona». A la Región le unen «los veranos en La Manga con su familia», el Lacoste Promesas de La Manga Club, el Festival SOS o su paso por Golf Altorreal o más recientemente por El Valle (GNK). «Por cierto, siempre que he venido ¡he comido genial!». En lo personal toda pasa por su sobrina Adriana «que ahora tiene seis meses. Ya estoy mirándole palos de plástico para regalarle». Y con suerte, su gran tío 'Pei' le mostrará cuando sea algo más mayor, un deporte (ya) exento de prejuicios.
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