Borrar
Hallan en el puerto de Cartagena un barco de los primeros cristianos llegados de Roma
Cultura

Hallan en el puerto de Cartagena un barco de los primeros cristianos llegados de Roma

Arqueólogos del museo Arqua localizan un pecio romano de los siglos IV-V, otro de los siglos XVIII-XIX y numerosos objetos en muy buen un estado de conservación

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ jagonzalez@laverdad.es En Twitter: @jaglaverdad

Viernes, 6 de septiembre 2013, 11:48

El recién estrenado lema «Cartagena, ciudad de tesoros» alude al Teatro Romano, el yacimiento del Molinete y el tesoro de la fragata 'Nuestra Señora de las Mercedes', que será expuesto desde finales de año en el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (Arqua) gracias a la victoria judicial contra la empresa de cazatesoros Odyssey. Pero Cartagena no deja de dar sorpresas de relevancia internacional, así que su propio eslogan turístico gana enteros a una velocidad de vértigo. A partir de ahora, la promoción del municipio tendrá que hacer un hueco al «impresionante» hallazgo que han realizado en plena bahía, en pleno puerto, especialistas del Arqua: un barco romano de los siglos IV a V, otro de los siglos XVIII a XIX y numerosas piezas en muy buen estado de conservación.

Los especialistas en la arqueología subacuática, como el director del Arqua Xavier Nieto, insisten siempre en que, más allá del valor de las piezas, de la importancia de recuperar objetos y otras pruebas físicas, la gran trascendencia de los hallazgos reside en que son un testimonio clave para reconstruir de la manera más fidedigna y detallada posible la historia de la humanidad y su relación con el mar.

En este caso, la carga se antoja de primer orden científico: se trataría, según aseguró ayer al diario 'La Verdad' el arqueólogo Juan Pinedo, de uno de los primeros navíos utilizados por los primeros grupos de romanos convertidos al cristianismo que llegaron a la ciudad.

El descubrimiento alcanza incluso un mayor simbolismo si se conecta esa fallida travesía (los investigadores incluyen en sus hipótesis un incendio, una tormenta, un choque con otro barco o un accidente durante la carga y descarga) con la leyenda de que el apóstol Santiago llegó a España a través de la playa urbana de Santa Lucía.

Además, según los especialistas el otro pecio, «junto con el material de época moderna procedente del fondeo de las naves, son pruebas del auge del puerto de Cartagena tras la construcción del Arsenal en el siglo XVIII».

El hallazgo ha tenido lugar durante los últimos cuatro meses, en el marco del Plan Nacional de Protección del Patrimonio Cultural Subacuático Español, promovido por el Ministerio de Cultura. Éste incluye una campaña de prospección arqueológica en aguas de la dársena de El Espalmador, en el entorno del Faro de Navidad y a pocos metros de la antigua sede del museo.

«Esta actuación arqueológica en uno de los puertos naturales más importantes desde la antigüedad, y por lo tanto de alta potencialidad arqueológica, pretendía localizar las zonas no afectadas por los dragados y conocer sus posibilidades arqueológicas», señaló ayer el Ministerio en un comunicado.

La importancia del Arsenal

Es un proyecto plurianual que comenzó el año pasado con la dotación por parte del Gobierno español de los laboratorios de restauración, imprescindibles antes de cualquier extracción arqueológica y la adquisición de las máquinas y herramientas necesarias para los trabajos subacuáticos. El barco romano ha sido datado entre los años 380 a 420, y transportaba un cargamento diverso.

En él había ánforas de origen africano que contuvieron vino y aceite, y otras béticas y lusitanas para el transporte de conservas de pescado; y objetos de la tripulación, algunos con símbolos cristianos impresos. Es el caso de una lucerna o lámpara de aceite donde se ve una paloma y una olla con lo que parece un pez o un símbolo del infinito.

«A falta de un estudio detallado, parece ser un barco que redistribuía productos desde un puerto andaluz hasta la ciudad de Cartagena o, en un trayecto más largo a las costas italianas, como documentan barcos similares: los de Dramont E francés o el Punta Ala A italiano», explicaron los especialistas del Arqua.

En una de las tres zonas de prospecciones ha salido a la luz el otro barco, ligado al 'boom' comercial propiciado por el Arsenal. «Hasta que se estudien los materiales», el Arqua trabaja con la posibilidad de que sea un navío «hundido entre finales del siglo XVIII e inicios del XIX». De este barco, sobresalen su arquitectura, especialmente partes del forro del casco; elementos de las jarcias, como poleas, motones o cabos; y una parte de la pala del timón.

«El sondeo parece coincidir con la zona de cocina de la embarcación por la abundante presencia de ollas con marcas de fuego, fuentes, vajilla de mesa, cubiertos, botellas de vidrio, aceiteras y un tonel de madera destinado probablemente a contener alimentos», añadieron los expertos.

Los buceadores han extraído también gran cantidad de objetos de muy amplia cronología y tipología, como «una magnífica colección de pipas para fumar bellamente decoradas». Estos restos, junto a desechos alimenticios (huesos de animales, semillas de frutas o vasijas de cocina) «deben corresponder a los detritus arrojados al mar por los marineros durante los periodos de fondeo de las naves». Se inicia ahora la fase de restauración y estudio de los materiales.

Xavier Nieto subrayó que el año que viene continuarán las excavaciones en el puerto, «dadas sus magníficas condiciones náuticas y su dilatada utilización, como una zona arqueológica de gran interés». Y destacó el papel de la Autoridad Portuaria de Cartagena, porque ha sido «consciente de la potencialidad arqueológica del puerto de Cartago Nova y optó en varias de sus obras por la construcción de pantalanes flotantes que no afectasen al subsuelo». «Es precisamente debajo de unos pantalanes donde se han localizado los yacimientos arqueológicos», concretó Nieto.

El equipo coordinado por este último está formado por tres arqueólogos del museo (David Munuera, Ana Miñano y Rocio Castillo), dos de la empresa Arqueomar (Pinedo y Felipe Cerezo), el patrón de embarcación del museo Emilio Peñuelas y el fotógrafo David Balcázar, 'Balky'.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

laverdad Hallan en el puerto de Cartagena un barco de los primeros cristianos llegados de Roma