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JOSÉ MONERRI
Martes, 21 de agosto 2012, 11:50
Otro murciano que dejó honda huella en Cartagena con sus edificaciones y que introdujo el eclecticismo en la ciudad fue Carlos Mancha, quien, según escribe Javier Pérez Rojas en su obra 'Cartagena 1874-1936 (Transformación urbana y arquitectura)', fue el primer arquitecto de Cartagena formado en la recién creada Escuela de Arquitectura de Madrid. Había nacido el 17 de agosto de 1827 en La Raya (Murcia), siendo su padre administrador del marqués de Montealegre y después secretario administrador del Instituto Provincial. En Murcia, Carlos Mancha asistió al Instituto marchando a Madrid para cursar estudios en la Escuela de Arquitectura, donde obtuvo el título en 1854.
Recién terminada la carrera, Mancha buscó la seguridad estatal y fue nombrado, por oposición, ayudante de Obras Públicas. A las órdenes del ingeniero Almazón, trabajó en la construcción de la carretera de Albacete a Cartagena.
En octubre de 1856, Mancha fue nombrado de manera interina arquitecto municipal de Cartagena y en enero de ese año era arquitecto de propiedad de dicha plaza. El índice de la construcción iba en alza en Cartagena, pues eran los años en que se iniciaba el crecimiento de los centros mineros.
En Cartagena debió identificarse rápidamente con el ambiente de la ciudad, pues fue hermano mayor de la Cofradía California, para la cual construyó el trono de San Juan. Siendo Mancha hermano mayor eran mayordomos de la cofradía Ricardo Spottorno, Justo Aznar, José Crespo, Pedreño, Sanz de Andino y Leopoldo Cándido, entre otros. Desempeñó el cargo municipal, sin interrupción, hasta el 3 de febrero de 1870 en que cesó voluntariamente, si bien en 1872 regresó a Cartagena, donde siguió desempeñando el puesto hasta 1887, en que a título honorífico fue nombrado arquitecto consultor. Ese año murió.
Mancha, según Pérez Rojas, estuvo vinculado a numerosas organizaciones e instituciones. Fue académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, individuo de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Cartagena, Murcia y Zaragoza, y de la Comisión de Monumentos. Como arquitecto lo fue, aparte de municipal, del Parque de Artillería, de los establecimientos de Beneficencia, de la empresa del ferrocarril del Mediodía y de la Comandancia de Carabineros de la provincia y fue, además, inspector facultativo designado por el municipio de las obras del tranvía, en 1874.
En Cartagena, la obra de Carlos Mancha supuso la primera introducción al eclecticismo arquitectónico de la segunda mitad del siglo XIX. El mayor acierto de su arquitectura fue armonizar, dentro de una claridad y simplicidad compositiva extremas, los ideales aristocráticos de la burguesía isabelina y las pretensiones ostentosas de la burguesía ascendente de los primeros años de la Restauración.
Obras sencillas
Carlos Mancha construyó mucho, sin embargo no tuvo la posibilidad de realizar grandes obras. La casi totalidad de las edificaciones realizadas en Cartagena, en especial en el periodo 1874-1887, son casas muy sencillas de mampostería, construidas para la clase media y baja. Además de casas de una o dos viviendas este arquitecto levantó los primeros edificios plurifamiliares de varios pisos y gran volumen, como la casa de los hermanos de don Simón Martín (1878), o la casa de cuatro pisos de don Pedro Casciaro y Lobato, en la plaza de la Merced (1881). En esta misma concepción está el edificio de la calle de San Fernando, esquina con la de Santa Florentina (1879).
La identificación de la élite burguesa con la construcción de grandes mansiones, tuvo lugar entre los años 1860 y 1880, que fue cuando Mancha realizó sus más singulares edificios. La casa de Spottorno es una de sus mejores construcciones. Ésta, y la vecina de la casa Casciaro, marcaron la alineación de la nueva calle Príncipe de Vergara.
La obra más apreciada es la Casa Pedreño, edificio del acaudalado Andrés Pedreño (1872). El inmueble ocupa un lugar óptimo y privilegiado en la zona céntrica de Cartagena. La fachada principal hace frente a la Puerta de Murcia -hoy plaza del Icue- y las dos laterales recaen sobre las calles del Carmen y de Sagasta o Jabonerías. La manzana sobre la que se levanta, entre las calles del Carmen y de Sagasta, sugiere la forma de un barco: el edificio aparece sobre la Puerta de Murcia como una proa elevada. Actualmente es propiedad de Cajamurcia.
La Casa Moreno
Para Brígida Moreno, mujer de uno de los primeros mineros de Cartagena, Carlos Mancha hizo en 1877 el Edificio Moreno en la calle de la Caridad, esquina con la calle del Caballero. Y en 1880 hizo la mansión del General Justo Aznar que ocupa una manzana entre las calles Sagasta o Jabonerías, del Horno, del Niño y Real, edificio que ocupa la parroquia de San Antonio María Claret (Los Padres). Esta parroquia está regentada ahora por un sacerdote diocesano cartagenero Fernando Gutiérrez Reche, al haberse marchado los claretianos después de 103 años de intensa y fecunda labor en Cartagena.
Mancha fue también autor de numerosos proyectos para Cartagena y otras poblaciones, entre ellas La Unión. El Ayuntamiento, para perpetuar la memoria de un hombre nacido en una pedanía de Murcia pero que dejó tan honda huella aqui con su importante aportación urbanística, acordó dar su nombre a una calle en el Barrio de Peral, que tiene su entrada por la del Obispo Salgado y salida por la de la poetisa Rosalía de Castro, en sesión de la comisión municipal permanente de 11 de noviembre de 1983. Y es que el espíritu de Carlos Mancha sigue latiendo en los edificios que proyectó.
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