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Universitarios, profesores y vecinos de Murcia asistiendo a la clase sobre recortes en Educación. Foto: Nacho García/AGM
'Master class' de recortes en la calle
REGIÓN MURCIA

'Master class' de recortes en la calle

Más de 150 personas asisten a una clase protesta en la calle, contra el 'tasazo' y decreto de Wert

JORGE GARCÍA BADÍA

Martes, 22 de mayo 2012, 11:46

¿Qué están haciendo? Era la pregunta que ayer se hacían con la mirada una pareja de suecos que disfrutaban de un paseo por la plaza de La Merced, y que inesperadamente se topaban con universitarios, pupitres y profesores impartiendo una clase en plena calle. Una escena que contemplaban atónitos estos dos turistas, pero que puede producirse hoy en la Región y en el resto del país, a causa de las medidas que está ejecutando el Gobierno central para contener el déficit.

Los alumnos de la Facultad de Filosofía fueron los promotores de 'Las aulas salen a la calle', una propuesta que fue acogida con interés no solo desde la propia calle, sino también desde el alumnado y el profesorado de la Universidad de Murcia. De hecho, los que se ocuparon de impartir esta especie de 'master class', que analizó durante 60 minutos el Real Decreto-ley 14/2012 de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo, fueron el decano de la Facultad de Filosofía, Antonio Campillo; el catedrático Francisco Jarauta; el profesor de Sociología Andrés Pedreño; la doctora en Derecho Teresa Vicente y el profesor de Psicología Social Juan José Vera.

La clase ofreció una oportunidad para que alumnos del Aula Senior de la Universidad de Murcia, como Josefina, de 58 años, compartiesen pupitre con jóvenes como Jason, un estudiante, de 26 años, de cuarto curso de la Licenciatura de Filosofía.

Pese a su distancia generacional, ambos compartían una inquietud en común: «Estamos preocupados por el futuro de la educación pública». Jason reside en la Región desde hace cuatro años, cuando decidió venir a a vivir a España para licenciarse en Filosofía en la Universidad de Murcia. Pero ahora, y a falta de un solo año para cumplir su sueño, no sabe si en 2013 en vez de recoger su orla, tendrá que recoger un billete de avión para regresar a Colombia. «Después del 'tasazo', la matrícula me supondrá pagar más de 2.000 euros y estoy parado. Espero trabajar en verano. De lo contrario, no podré matricularme», afirma.

El incremento que experimentarán las matrículas a partir del próximo curso, de hasta 540 euros más al año para el alumno recién llegado y penalizaciones a los repetidores que podrían llegar a asumir el 100% del coste de una plaza, fue uno de los asuntos más criticados por los docentes que ofrecieron esta clase.

La lección comprendió cinco puntos. El primero de ellos se centró en recordar a los más de 150 asistentes la historia de las universidades españolas. Corrió por cuenta del decano de Filosofía, Antonio Campilllo, que abrió fuego advirtiendo que «se está perdiendo la autonomía de las universidades». Mientras, entre el público, el profesor de Ciencias Políticas Héctor Romero cambiaba su rol por el de alumno y en compañía de su hija Berta, de 3 años, asistía a la clase vaticinando peores escenarios: «Estamos más cerca de Grecia en lo social. Creo que habrá un adelanto electoral».

Otro de los ponentes, Andrés Pedreño, centró su análisis en la relación entre los recortes y la deuda. «Se trata de un recorte de dimensiones históricas y pese a que el grueso de la deuda se condensa en un 63% en el sector privado, la educación pública se dirige a la privatización», aseveró. La doctora en Derecho Teresa Vicente directamente acusó al decreto del ministro Wert «de inaceptable desde el punto de vista jurídico», mientras su compañero de Psicología Social, Juan José Vera, apuntó al perjuicio del decreto para leyes como las de la igualdad social y la educativa: «Se producirá un envilecimiento de las relaciones entre alumnos. No todos podrán pagarse» los estudios.

Por su parte, el catedrático de Filosofía Francisco Jarauta puso el énfasis durante su lección «en la necesidad de recuperar políticas que no lleven a la universidad a su verdadera derrota porque estamos en manos de contables que solo les interesa la caja». Jarauta hizo un llamamiento a la huelga y zanjó que «la universidad no es un coto privado. Hablamos de una generación quemada».

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