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Sekulic y Grimau, éste hablando con uno de los árbitros, al final del partido. :: Foto: V.Vicéns / AGM
El UCAM se complica la vida (78 - 82)
Baloncesto

El UCAM se complica la vida (78 - 82)

Los árbitros y los cinco triples de Dewar desequilibraron la balanza a favor del Lucentum

ANDRÉS EGEA

Viernes, 27 de abril 2012, 12:43

Los árbitros no tienen la culpa de que el UCAM falle diez tiros libres en un partido. Tampoco son culpables de que en ciertas fases del partido los jugadores se obsesionen con anotar lanzamientos de tres puntos. Y tampoco depende ellos que el entrenador local provoque dos faltas técnicas que supongan más tiros libres para el rival.

Los árbitros son culpables de no medir con el mismo rasero las defensas de dos equipos, de cargar solo a los interiores de un equipo y de estar pendientes únicamente de lo que hace Quintana para castigarle. Seguramente tienen un porcentaje muy alto de responsabilidad en lo que sucedió anoche sobre la pista del Palacio de los Deportes de Murcia, pero no es nuevo, pues llueve sobre mojado. La derrota del UCAM es dolorosa y muy peligrosa, pero aún depende de sus propios resultados para conseguir la permanencia, si bien ahora el Asefa Estudiantes también está en la misma situación. Lo que resulta evidente es que el Lucentum Alicante no jugó igual en Murcia que hace una semana en su pista ante el Asefa Estudiantes… Y mucho menos algunos de sus jugadores, como Ellis, que fue el que dinamitó el partido a favor de su equipo en los primeros minutos.

Al final, en encuentros tan apretados, todo se resuelve por detalles y en esta ocasión más que aciertos del Lucentum, que tuvo en Dewar al hombre que desestabilizó en los momentos calientes del choque desde la línea de tres puntos, lo que condenó al conjunto murciano fue su exceso de responsabilidad y errores, al margen del mal trabajo de los colegiados. Éstos tuvieron que ser escoltados para abandonar la pista.

Los murcianos arrancaron el partido con cierta tensión, la propia de un equipo que ve que la salvación está cada vez más cara y exigente. En el UCAM casi todos estaban temblando, afortunadamente para su entrenador tanto Udoka como Douby estaban dispuestos, una vez más a tirar del resto. En esta ocasión, los problemas no estaban ni en Llompart, ni en Ivanov, sino en un invitado con el que no se contaba, Tyrone Ellis. Entre su acierto y que los jugadores locales no le podían soplar en el cogote porque si lo hacían era falta personal, el escolta se fue hasta los 15 puntos en el primer cuarto. Un dato muy significativo y sospechoso cuando ante el Afesa Estudiantes solo anotó 2 puntos en todo el partido. Nadie podía frenarle, así que lo mejor era no obsesionarse con él y quitarle importancia. Eso fue lo que le salió a los murcianos posteriormente.

El partido lo comenzó a dominar Llompart y su Lucentum hasta que el conjunto alicantino se equivocó de cabo a rabo en una jugada que a posteriori marcó la máxima diferencia de los visitantes. Franch fue objeto de una falta mientras su equipo atacaba. Los colegiados no lo vieron, pero si el resto de asistentes que comenzaron a protestar. Los visitantes, con el rival en el suelo doliéndose, continuaron la jugada a pesar de que su entrenador, Txus Vidorreta se metió dentro de la pista para pedirle a los suyos que pararan. Éstos no le hicieron caso y Ellis anotó un triple que incendió la grada (11-17). A partir de ese momento el partido no fue el mismo. Los aficionados vieron la jugada antideportiva de uno de los jugadores 'sospechosos' una semana antes y a parir de ese instante el UCAM metió una marcha más. Aunque al descanso dominaban los murcianos por cuatro puntos (47-43), el problema estaba en que los hombres altos de Quintana estaban cargados de faltas. Por cierto, la diferencia local pudo ser mayor, pero el Lucentum dispuso de 19 tiros libres, mientras que el UCAM solo tuvo 10 (y con un mal porcentaje del 50%).

La igualdad continuó tras el descanso, pero en esta ocasión los equipos no compitieron en canastas sino en errores. A todos les temblaba el pulso y la pelota quemaba en una y otra acera. Los triples de Freire y Dewar impidieron que los locales abrieran brecha en el marcador. El gran problema seguía siendo que los interiores del UCAM estaban muy cargados de faltas y en el Lucentum no ocurría lo mismo. Pero todo estaba por resolver, en los últimos diez minutos del partido. Los primeros en tomar una ligera ventaja fueron los locales (67-63). En otras ocasiones habría sido suficiente, pero cuando se abusa de los tiros de tres puntos…. En el tercer cuarto 0 de 5 y en el último 1 de 7, mientras que en el Lucentum, Dewar estaba caliente y anotó los dos que lanzó. En el último minuto fueron los visitantes los que entraron con cuatro puntos de ventaja, pero a seis segundos para el final y con posesión para ellos, la igualdad imperaba en el marcador (78-78). Uno de los colegiados señaló una falta, a todas luces inexistente, a dos segundos para el final y Quintana protestó. Cuatro tiros libres, posesión para el Lucentum y final del partido (78-82). Los árbitros, con una actuación desastrosa, salieron protegidos por efectivos de la Policía Nacional y fueron despedidos con una lluvia de papeles. Ahora todo se complica bastante, ya que el Gran Canaria y el Mad-Croc Fuenlabrada se han ido a 12 triunfos, el Estudiantes se acerca a una sola victoria (allí tiene que jugar en la última jornada de Liga) y aunque el Blusens Monbus está empatado a 11 triunfos, el average particular lo ganan los gallegos.

Primera derrota del conjunto de Quintana en el Palacio de los Deportes. Ahora, les toca dar la sorpresa a domicilio y ante el Real Madrid, el próximo domingo, a las 17:00 horas.

El mejor, una vez más James Augustine, que anotó 17 puntos y capturó 9 rebotes, siendo clave su aportación ofensiva en el segundo cuarto para mantener a su equipo por delante.

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