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ANTONIO LÓPEZ
Jueves, 5 de abril 2012, 15:33
Nunca es tarde si la dicha es buena y para Cartagena lo será la construcción de una planta de gas licuado que la empresa mexicana Zeta Gas levantará en el Valle de Escombreras a partir de octubre. Se trata de un proyecto que puso en marcha en el año 2002, pero que por problemas en la construcción de un oleoducto y el cambio de estrategia de la compañía quedó paralizado.
Ahora, con todos los permisos en la mano, los inversores han retomado el proyecto para que a partir del año 2014 pongan en el mercado más de dos millones de bombonas de butano. La fábrica de envasado y distribución permitirá crear 107 nuevos puestos de trabajo directos, así como otro medio centenar indirectos.
La empresa mexicana levantará seis esferas de almacenamiento para el gas, que llevarán un sistema de refrigeración independiente, una planta de cargamento, un edificio de oficinas y otro para el servicio de mantenimiento. La gasista ha encargado la realización del proyecto de detalles a Equs II Ingenieros, un grupo cartagenero que prevé tenerlo listo en cuatro o cinco meses.
Oleoducto de 8 kilómetros
El objetivo de la multinacional es introducirse en el mercado europeo del gas licuado a través de esta planta, que recibirá por barco la materia prima procedente del golfo Pérsico y el norte de África.
La planta de Escombreras acogerá un almacenamiento operativo de 5.000 toneladas y otro estratégico de 30.000 toneladas más (el que albergará las seis esferas), que llegarán a la nueva planta a través de un oleoducto. Éste ya está construido. Las obras acabaron hace tres años y discurre desde el puerto hasta las instalaciones de la compañía junto a la distribuidora CLH, sobre ocho kilómetros de tuberías.
En el muelle de Escombreras, según explicó el director para Europa de la compañía, Antonio Vela, han instalado un brazo marino para la carga y descarga del gas. Se trata de un sistema de tuberías que acopla el barco carguero al oleoducto y mediante un sistema de bombeo transporta el producto.
Para la construcción de su oleoducto Zeta Gas tuvo que negociar con empresas como Ecocarburantes Españoles, Repsol y otras de similar tamaño la ocupación de terrenos. Alguna de ellas, según explicó Antonio Vela, puso tantas trabas que paralizó el proyecto.
El coste de la obra, incluidas las instalaciones portuarias y las de almacenamiento, asciende a unos 50 millones de euros, aproximadamente, y el de la nave de llenado, gasoducto, tuberías y cargadero a 10,5 millones. A todo ello hay que sumar el coste de los terrenos, lo que eleva la inversión a más de 60.
En una primera fase, Zeta Gas pretende sacar al mercado dos millones de bombonas de butano, cantidad que tiene previsto ampliar progresivamente. La botella estándar que ofrece Zeta Gas tiene la misma capacidad que la de Repsol (12,5 kilos) y se adapta a los casquillos y demás instalaciones domiciliarias. Es de color blanco, frente al naranja de las de Repsol y las plateadas de Cepsa. El servicio de los clientes se hará mediante camiones de reparto tal y como hacen otras compañías. Además venderán gas propano en envases de 35 kilos, al que se le sumará el suministro a través de camiones cisterna a edificios.
Un grupo con 113 empresas
El grupo Zeta es originario de México y agrupa a 113 empresas dedicadas exclusivamente al almacenamiento y distribución de gas licuado. Hasta ahora operaba en el sur de Estados Unidos, México, Centroamérica y Perú. Ahora quiere entrar en Europa a través de España.
El proyecto de Escombreras es el único que llevará a cabo la empresa mexicana en toda España, ya que el que tenía previsto en Ávila quedó descartado por problema burocráticos. Su nueva planta estará equipada con su propio sistema operativo para envasar y distribuir al por menor.
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