

Secciones
Servicios
Destacamos
El soplo del hermano de un joven fallecido por posible sobredosis de éxtasis líquido, cuyo cuerpo apareció sin vida en el paraje de Las Viñas, fue el hilo del que tiró el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidrogas (Edoa) de la Guardia Civil para desmantelar un grupo presuntamente dedicado a la organización de fiestas clandestinas y a la supuesta distribución de GHB entre los jóvenes de Totana. Los siete detenidos en esa investigación se sentaron ayer en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial, como sospechosos de un delito contra la salud pública, por el que se enfrentan a penas de prisión que suman 29 años y tres meses.
La muerte del citado joven se produjo el 26 de julio de 2015, cuando tras pasar una tarde de fiesta con unos amigos comenzó a divulgar mensajes por WhatsApp, avisando de que se iba a quitar la vida y que iban acompañados de fotos en las que mostraba unas cervezas y lo que parecía una sustancia estupefaciente. Horas después, el joven apareció muerto y su hermano decidió facilitar información a las fuerzas de seguridad sobre un grupo de vecinos de la localidad, que se dedicaban presuntamente a producir y vender éxtasis y a organizar fiestas tipo 'rave' en La Barraca, un lugar muy conocido entre los jóvenes totaneros. Ninguno de ellos tenía antecedentes; incluso regentaban negocios legales, como una tienda de informática y una parafarmacia.
La Fiscalía propuso ayer una sustanciosa rebaja de las penas a cambio de la confesión y seis de los siete encausados reconocieron los hechos. Todo ello después de que el inicio de la vista se demorara casi dos horas a causa de las intensas negociaciones entre el Ministerio Público y los abogados de la defensa, entre los que figura Mariano Bo.
Tras el acuerdo con la fiscal María Isabel Neira Campos, el computo total de sus penas pasó de 24 años y tres meses a solo nueve años y once meses de prisión. Conforme iban pasando por el estrado los acusados, los suspiros de sus madres iban 'in crescendo' por los hechos que reconocían y que vienen recogidos en el escrito de conclusiones del Ministerio Público.
José Antonio P. R., alias 'El Patrón', admitió ser el encargado de suministrar la sustancia necesaria para sintetizar el GHB y por ello aceptó dos años de cárcel. Alfonso S., alias 'Carpio', será condenado a tres años y a una multa de 12.000 euros por ser el responsable de distribuir y vender el GHB. A Segismundo D., 'Segi', le caerán dos años y 3.000 euros de multa por cofinanciar la compra a una química china de 5 litros de GBL, un precursor del éxtasis líquido, y por traficar con varios tipos de drogas.
Elisabeth G., alias 'Eli', asume un año y siete meses y multa de 2.500 euros por custodiar ocasionalmente tanto drogas como setas alucinógenas, así como sustancias dedicadas a la producción de estupefacientes como el GBL. Susana V.S. se conformó a su vez con diez meses y 1.250 euros por mantener vínculos de amistad con los acusados y participar en actos que favorecían el consumo de estupefacientes. La menor pena será para Pedro S., apenas seis meses y 1.500 euros de multa, por colaborar en la venta de marihuana.
El único que no aceptó el trato de la fiscal fue Ángel Manuel V., alias 'El Inventos', acusado de sintetizar supuestamente el éxtasis en espacios habilitados para ello y vender setas, hachís, ketamina y pastillas. Fuentes que asistieron a la negociación aclararon que le rebajaban la pena de cinco a tres años, pero no aceptó el trato al no acreditarse una atenuante de drogadicción. De manera que sería el único de los siete detenidos que podría poner un pie en prisión, ya que 'Carpio' y 'Segi' lograron de la fiscal la suspensión de la pena si no vuelven a delinquir en dos años, finalizan un tratamiento de desintoxicación de drogas, participan en programas de rehabilitación y realizan trabajos a beneficio de la comunidad para el Ayuntamiento de Totana.
Miguel Pardo, letrado de 'El Inventos', pidió a la Sala la nulidad de los pinchazos telefónicos. «El auto que los autorizó carece de validez y no puede existir prueba válida contra mi cliente».
También subrayó que «no existió seguimiento sobre Ángel que demostrase la venta de sustancias». Y aseguró que el soplo que motivó la investigación de la Benemérita «solo eran simples afirmaciones, sin sustento policial probatorio. No hay nada que demuestre que se organizaban esas fiestas». El juicio se retomará el próximo 25 de junio.
La muerte del joven por posible sobredosis de éxtasis se aclarará en otra causa judicial.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.