

Secciones
Servicios
Destacamos
G. MÁRMOL
Martes, 10 de julio 2007, 03:13
¿Qué tienen en común uno de los yacimientos arqueológicos emblemáticos de México, como es el de Teotihuacán, con una ciudad minera del sureste español, como es La Unión? El fotógrafo Moisés Ruiz Cantero (Cartagena, 1953) tiene la respuesta: la semejanza de sus paisajes descubierta durante un sencillo juego de analogía y cuyo resultado es la exposición de fotografía La Unión-Teotihuacán, que se puede ver desde ayer y hasta el próximo día 31 en el Centro Cultural de Cajamurcia -Casa Pedreño- de Cartagena
El origen de la exposición hay que buscarlo en el primer viaje que Moisés Ruiz hizo a México en 1984. En el yacimiento de la ciudad precolombina más extensa de su época, localizado a 40 kilómetros de la capital federal y declarado Patrimonio de la Humanidad, encontró paisajes y estructuras que creyó haber visto antes en las cuestas jalonadas de castilletes, brocales de pozos, muretes y terrazas colmatadas de polvorientos estériles mineros que hay desde Portmán hasta El Llano del Beal, en plena sierra minera de La Unión. «Me quedé abducido estando en Teotihuacán. Me pareció que el ambiente, el paisaje y el cielo eran muy parecidos a los de La Unión», explica el autor.
Mundos por descubrir
Moisés Ruiz compara las emergentes pirámides con las encastilladas terreras de mineral que compiten en altura con la propia sierra; las escaleras del Templo de los Guerreros con muros de contención de antiguos lavaderos en el desmochado monte Sancti Espíritu; y las geométricas escaleras de la pirámide de La Luna con los caprichosos terraplenes de una desaparecida balsa de El Llano del Beal. El fotógrafo reflexiona sobre comparar y a reflexionar sobre las miradas con que cada viajero percibe los nuevos espacios descubiertos.
El autor, además de ser uno de los grandes experimentadores en el campo fotográfico de la Región, es también tenaz viajero, que al fin y al cabo es lo que le queda del explorador que quiso ser cuando era pequeño. De hojear revistas en aquella época guardaba Moisés Ruiz en su memoria las amarillentas estampas de paisajes dibujados en el siglo XIX por Frederick Catherwood mediante la técnica de cámara lúcida. Y un siglo después, él propone un juego titulado Los papeles de México. El fotógrafo cartagenero compara las imágenes del compañero de fatigas de Stephens con las que él captó en las ruinas de Chichen Itzá, entre otros lugares, para después manipular -ha utilizado el photosoph, reconoce- y envejecer en su estudio de Cartagena. La principal diferencia es que donde a Catherwood le salían indígenas que descubrían antiguos palacios mayas, Moisés Ruiz sólo pudo inmortalizar a legiones de turistas europeos vestidos de Coronel Tapioca colonizando otra vez los monumentos aztecas.
La muestra, programada dentro de las actividades de La Mar de Músicas, fue presentada ayer por la concejal de Cultura de Cartagena, María Rosario Montero, y el responsable de la Fundación Cajamurcia en esta ciudad, Julio Mínguez.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.