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Ricardo Fernández
Sábado, 29 de octubre 2016, 01:10
La titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Murcia, Miriam Marín, acaba de otorgar un nuevo impulso a la investigación de la denominada 'Operación Lienzo', que se puso en marcha en las primeras semanas de 2015 para tratar de desmantelar una supuesta trama de falsificación y venta de pinturas murcianas del siglo XIX. A lo largo de esta semana, agentes del Grupo de Delincuencia Organizada contra el Patrimonio, pertenecientes a la 5ª Zona de la Guardia Civil, han efectuado diversas diligencias orientadas a consolidar los indicios que apuntan a la existencia de una presunta organización delictiva, de la que supuestamente formarían parte Alfonso Ortega, el presidente de la Fundación de Cehegín que lleva su nombre, y el exdirector del Centro de Exposiciones del Palacio del Almudí, el conocido Martín Páez, entre otros.
Fuentes de la investigación señalaron que las averiguaciones de la Guardia Civil han permitido constatar ya que las supuestas falsificaciones «irían mucho más allá de unas decenas de obras de arte», pues las sospechas apuntan a que la red delictiva habría llegado a falsificar cientos de pinturas de autores como Pedro Sánchez Picazo, Manuel Picolo López, Antonio Meseguer Alcaraz, Germán Hernández Amores, Víctor Hernández Amores, Joaquín García Fernández y Manuel Arroyo y Lorenzo. El monto del fraude descubierto superaría ya en estos momentos el millón de euros, según las mismas fuentes.
Ante tales circunstancias, y con el objetivo de seguir apuntalando la investigación judicial, la magistrada Miriam Marín ha ordenado esta semana a la Guardia Civil que proceda a registrar la Fundación Alfonso Ortega de Cehegín, instando a los agentes a intervenir la documentación y los cuadros que pudieran encontrar en el despacho del presidente de la entidad y en una caja fuerte instalada en el complejo.
La entrada y registro en la Fundación se efectuó este jueves pasado, siempre según las mismas fuentes, que no pudieron confirmar si el resultado de la intervención policial había resultado positivo y se habían localizado nuevos cuadros sospechosos de falsedad.
Sin opción a negarse
Otra de las decisiones adoptadas por la instructora del 'caso Lienzo' ha consistido en ordenar al empresario Ángel Tomás -uno de los principales coleccionistas de obras de arte de la Región y que podría haberse visto afectados por la compra de decenas de cuadros aparentemente falsificados- que entregue a la Guardia Civil 19 obras de arte para proceder a su peritación y determinar de esa forma si son o no auténticas.
La juez hace constar en su resolución que Tomás, como también otro coleccionista a quien se le requiere la entrega de cuatro cuadros, Gonzalo G.C., no están en disposición de negarse a su requerimiento, por lo que expresamente les apercibe de que pueden ser perseguidos por un delito de desobediencia a la autoridad.
Cabe recordar que en febrero de 2015, el Museo Salzillo de Murcia tenía montada una exposición con obras de pintores murcianos del siglo XIX, pertenecientes a la colección de Ángel Tomás, y que 19 de esos cuadros ofrecían serias dudas acerca de su autenticidad, según los expertos. Aunque el propietario se comprometió ante la Guardia Civil a hacer entrega de las pinturas en cuanto terminara la muestra, finalmente cambió de opinión y le hizo saber a los agentes que no las dejaría salir sin que mediara una orden judicial. Pues bien, esta semana la juez Marín ha dictado esa resolución y le ha exigido la inmediata entrega de las obras dudosas. Argumenta la instructora que «para avanzar en la investigación y confirmar o descartarla posible comisión de los delitos de estafa y/o falsedad resulta imprescindible realizar la peritación de los cuadros que se solicitan».
En calidad de imputados
La otra diligencia practicada en este nuevo impulso a la investigación judicial ha consistido en volver a tomar declaración, en calidad de imputados, tanto a Alfonso Ortega como a Martín Páez. Ambos fueron informados de que se les atribuye la presunta pertenencia a una organización delictiva, que se habría venido dedicando desde hace años a autentificar supuestas obras de arte falsas para su posterior venta.
Mientras Ortega fue interrogado en las dependencias de la Guardia Civil el jueves por la tarde, después del registro en su fundación, Martín Páez tuvo que acudir ayer mañana a la Comandancia acompañado por su abogado, Raúl Pardo-Geijo Ruiz.
Las fuentes señaladas explicaron que el exdirector del Almudí afirmó que nunca se había dedicado a vender cuadros y rechazó la acusación de haber avalado como experto pinturas que sabía que eran falsas.
Los especialistas de la Guardia Civil llegaron a hacerle saber que lo que se estaba investigando no era si esa situación se habría producido respecto de un pequeño número de obras de arte, sino de una multitud de pinturas de autores del siglo XIX. Cuando los agentes le mostraron algunas pinturas que los peritos consideran falsificadas, Páez insistió en que para él eran auténticas.
Tras la toma de manifestación, los dos sospechosos quedaron en libertad con cargos, a la espera de que la juez decida llamarlos al juzgado para ratificar sus declaraciones.
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