

Secciones
Servicios
Destacamos
P. S.
Jueves, 24 de julio 2014, 13:39
Cuatro murcianos figuran entre los cincuenta firmantes del 'Manifiesto de los Libres e Iguales', en el que se propugna «abrir un debate público, que informe y comprometa al conjunto de los españoles», ante el intento secesionista de Cataluña que defienden determinados partidos políticos.
+
Fiebre de manifiestos en puertas de la reunión de los presidentes
ESPAÑA
P31
Estos murcianos son Enrique Ujaldón, director general de Planificación Educativa; Alfonso Galindo, profesor de Filosofía Política de la Universidad de Murcia; el poeta Eloy Sánchez Rosillo y el novelista Pedro García Montalvo.
Ujaldón afirmó ayer que, aunque se trata de un texto abierto a todo el mundo, «porque cualquiera puede firmarlo, se pensó, en principio, que lo ideal era que un grupo de personas del mundo de la política, de la enseñanza y de la cultura lo respaldase públicamente». Aseguró que «no me ha llamado nadie del Partido Popular, pero sí algunos de los firmantes, que son mis amigos. Se ha buscado que hubiese gente de todas las tendencias ideológicas y políticas. Hay quien, en principio, rechazaba todo lo que viniese del PP, pero que ahí está, como están Joaquín Leguina o Nicolás Redondo Terreros. O sea, que hay gente de derechas y de izquierdas, de la política y del mundo intelectual».
«Es cierto -comentó- que unos me caen peor y otros mejor, pero lo importante es que defendamos que los españoles somos libres e iguales, estemos donde estemos».
Explicó que «lo que apoyamos es el marco de la Constitución española, con todos sus defectos y problemas, porque creemos que es mejorable la democracia y podemos tener ideas diferentes sobre cómo hacerlo. Nosotros reivindicamos la España que intenta superar exclusiones y guerras civiles, y un país en el que cabemos todos. Sí, somos antinacionalistas catalanes o vascos, y antinacionalistas españoles».
Ujaldón se mostró satisfecho de que se hayan acordado de él, y recordó que el origen del manifiesto está en una cena de profesionales muy diversos, que venían dando vueltas a la idea desde tiempo atrás. «Sabíamos que había que hacer algo y que lo necesario era dar el paso. Es lo que se ha hecho con la publicación del manifiesto, en el que figuran las firmas de personajes como Vargas Llosa o Fernando Sabater, que están por encima del bien y del mal por su trayectoria».
También sabe Enrique Ujaldón de personas que han rehusado firmar, aunque prefirió silenciar sus nombres. «Creo que es algo normal que alguien se niegue, porque pensará que es un paso muy arriesgado, que puede salirle mal. Cada uno es libre de actuar. Quienes no somos nacionalistas tenemos razones maravillosas para no serlo. A la vez, creemos que quienes tienen que justificar, y mucho, sus aspiraciones son los propios nacionalistas, sean del signo que sean».
El profesor Alfonso Galindo señaló ayer que fue Arcadi Espada, amigo y periodista, quien le reclamó su firma voluntaria. «Me comentó, a grandes rasgos, el asunto. La razón de más envergadura y de principios, para que mi nombre aparezca en el manifiesto, radica en que soy un firme defensor de la democracia liberal y, por lo tanto, un gran crítico del ideario nacionalista en todas sus expresiones».
Galindo añadió que el manifiesto «hace dos cosas, desde el punto de vista de los contenidos. Una de ellas es reivindicar que hay que cuestionar un nacionalismo, al que se ha concedido mucho protagonismo, posiblemente debido a que, en la Transición, no se quería ofender, y se partía de un nacionalismo español, igualmente o más peligroso que el nacionalismo periférico. Esto ya no tiene razón de ser y, por tanto, el nacionalismo merece ser combatido por muchos argumentos, que nos llevaría muy lejos explicar».
Una Constitución solvente
La otra cuestión radica en que, a juicio de Alonso Galindo, el manifiesto es «una reivindicación de la solvencia y de la utilidad de la Constitución del 78. Esto no quiere decir que no sea revisable y que, probablemente, haya que revisar. Es algo que no se niega en ningún momento, pero las cosas no se revisan bajo presión o chantaje, y, mucho menos si procede de un ideario nacionalista. Debe hacerse desde otros objetivos y otros parámetros». Y concluyó afirmando que «hay que reivindicar la unidad de España, que no tiene nada que ver con la de hace cincuenta años».
Para Eloy Sánchez Rosillo, «el manifiesto, como su nombre indica, es el de un grupo de personas libres, que piensan por sí mismas y que no están dispuestas a que cada uno tire para un sitio distinto en España. Sí estamos dispuestos a aceptarlo, pero cuando todos los españoles voten para que eso pueda ser así. Mientras tanto, nada. Lo que yo hago es lo que debiera hacer todo español: respetar la Constitución, mientras esté vigente y no se reforme. Cualquier cambio en España debe pasar por un cambio previo y democrático de la Constitución».
El conocido poeta y profesor de Literatura finalizó diciendo que, en distintas ocasiones, y al margen de razones políticas, «también he firmado otros manifiestos, porque he comprobado que eran de justicia».
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.