Borrar
PANORAMA

Contentpolis, un nombre para recordar

GREGORIO BUSTAMANTE

Sábado, 30 de agosto 2008, 02:48

El consejero Juan Antonio de Heras ha depositado en manos de la burocracia administrativa regional los 300 folios del macroproyecto para aflorar una ciudad de contenidos digitales sobre más de dos millones de metros cuadrados de terreno.

El Silicon Valley del Segura parece, en principio, algo desmesurado, no porque sean innecesarias tanta tecnología, producción y creación audiovisual para el resto del país, sino por el gran salto que deberemos dar consumidores, profesionales y la industria murciana - tan poco dados por lo general a estos menesteres-, en propiciar el desarrollo y la utilización de los contenidos digitales.

Asusta un poco semejante cabriola. Tal vez sean temores infundados y el proyecto responda a estudios meticulosos sobre posibilidades consumistas de la Región, necesidades económicas, tendencias exportadoras empresariales y mercados laborales emergentes. Es de prever que durante el largo recorrido del dossier por despachos autonómicos, los seis órganos consultivos lograrán limpiar, fijar y dar esplendor a algunos aspectos del proyecto.

La denominación Contentpolis, por ejemplo, esa horrible palabra, difícilmente pronunciable, debería ser la primera corrección. Es más, tendría que ser incluida en una lista de vocablos a expulsar del lenguaje cotidiano junto a otras voces espurias como equipación o miembra, por ejemplo.Si los inventores del susodicho palabro hubiesen pensado algo menos en dotar a Contentpolis de un rancio abolengo, y se hubiesen detenido algo más en averiguar las preferencias de los usuarios del proyecto y de los ciudadanos, en general, se habrían percatado inmediatamente de las dificultades que tenemos los castellanohablantes en pronunciar tres consonantes seguidas de un tirón, tal es así que algunos ya se plantean no mentarla para ahorrarse esfuerzos retóricos baldíos.

Lo peor para el proyecto sería que los ciudadanos acortasen el nombre, le colgasen un mote - como es usual en esta tierra- o simplemente no hablasen de él y de sus logros, con el consiguiente efecto demoledor para la imagen y el prestigio de tan notable entramado digital. En fin, habría sido de agradecer una denominación más fácil y directa, aunque no fuese de tan alta cuna.

Los propósitos planteados por el consejero son, por otra parte, esperanzadores en cuanto al impulso generador de empresas en áreas de actividad poco explotadas, y por tanto con posibilidades de crear puestos de trabajo, siempre que el desarrollo del plan se haga con seriedad y rigor. Sin embargo, será preciso ajustar la gigantesca y teórica idea-propia de una multinacional californiana-, a la limitada realidad regional, despojándola de ciertos aires pretenciosos o de objetivos difícilmente alcanzables. Es la única forma de que la iniciativa sea creíble por los murcianos.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

laverdad Contentpolis, un nombre para recordar