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EN SEGUNDA B. Lifante celebra el ascenso, el domingo. / G.CARRIÓN
El coche y la casa por un ascenso
FÚTBOL

El coche y la casa por un ascenso

Evedasto Lifante ofreció a la plantilla del Lorquí las llaves de su coche y la escritura de su casa como garantía de cobro antes del partido ante el Villanovense

JOSÉ OTÓN

Miércoles, 18 de junio 2008, 09:22

El entrenamiento que el Ciudad de Lorquí celebró el pasado sábado en el Juan De La Cierva no tuvo que ser precisamente una balsa de aceite. En la víspera del encuentro más importante del año (el equipo ascendió a Segunda B al día siguiente), el presidente de la entidad, Evedasto Lifante, tuvo que dar la cara ante sus jugadores para evitar un plante que hubiera sido además de muy perjudicial para sus intereses, un episodio demasiado bochornoso.

A día de hoy, la situación es muy complicada ya que la totalidad de los jugadores e integrantes del cuerpo técnico llevan sin cobrar desde el mes de febrero y alguno incluso desde el mes de enero. En total, Evedasto Lifante adeuda al Ciudad de Lorquí unos 200.000 euros en concepto de salarios. A esto hay que sumar las primas que tendrá que pagar a sus jugadores por el ascenso a Segunda B, cláusula que va incluida de forma personal en el contrato de cada jugador.

Aun así, Evedasto consiguió apagar el fuego y se comprometió a que en esta semana, jueves como muy tarde, el dinero estaría en sus manos. Tal fue el grado de compromiso del presidente del Ciudad de Lorquí que hasta ofreció la escritura de su casa y las llaves de su coche como garantía de pago. Los integrantes de la plantilla, con Beto a la cabeza, se fiaron al completo de las palabras de su presidente y no fue necesario que el de Barinas se quedara de forma transitoria sin su casa y sin su coche.

Eso sí, los jugadores, que 24 horas más tarde conseguirían el ascenso a Segunda B, se negaron a ir concentrados a las lujosas casas que Evedasto posee en Barinas como habían hecho antes del anterior partido de liguilla de ascenso contra el Tomelloso. A pesar de no concentrase en Barinas, los jugadores creyeron a su presidente y confían en que su problema de liquidez sea sólo transitorio y todo se solucione.

Los problemas de pago están siendo habituales en muchos equipos de fútbol de Tercera, Segunda B, Segunda y hasta de Primera. Al conocidísimo caso del Levante, hay que sumar en la categoría de bronce los problemas del Algerciras, Linares, Lorca o el San Fernando de Cádiz, cuyos jugadores se negaron a subir al autobús antes de un partido. En Segunda, los jugadores del Elche han denunciado que llevan cuatro meses sin cobrar al igual que los del Jerez o Granada, entre otros.

Un mal menor

Pero el problema de falta de liquidez transitoria de Evedasto Lifante no sólo afecta al Lorquí. En el Club Atlético Voleibol 2005, que dejó de competir hace más de un mes, ni el cuerpo técnico ni las jugadoras han cobrado todo lo pactado en sus contratos. Las cantidades adeudadas en cada caso son variables aunque los contratos, en algunos casos, son mucho más altos que los del equipo de fútbol.

Lo que no parece muy sensato es que el Grupo 2002 organizara la Copa de Europa en Murcia teniendo que poner 200.000 euros a fondo perdido o que el propio club haya pagado a sus jugadores en años anteriores salarios de más de 300.000 o 400.000 euros anuales en un deporte con una cuota de pantalla irrelevante.

El de Barinas quiere cerrar en las próximas horas un negocio que le reportará más de 100 millones de euros y solucionar así un problema que entonces parecerá una minucia para su bolsillo.

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